El gobierno ha construido un mito en torno al tema del aumento de la gasolina. Durante 15 años lo convirtió en un componente incendiario, y construyó una relación muy simple entre explosión social e incremento de los combustibles”, sostiene el sociólogo Luis Pedro España, quien además considera que esa camisa de fuerza, basada en ideas simples, le está pintando un panorama complicado al Ejecutivo nacional para tomar la decisión.

Pero el carburante que más empleó el Gobierno para avivar su tesis, fue la del derecho de nacer en un país productor de petróleo.

En estos años, pese a ser pública y notoria la necesidad de ajustar los valores de los combustibles, el Gobierno alimentó con más fervor la tesis de la ventaja natural aprovechada en la economía doméstica, señala España.

“Existe un componente socio cultural que supone que el valor de la gasolina tiene un impacto tan grande sobre toda la economía y su estructura de costos, que alarma. Pero algo mucho más importante que eso, es que tiene un rasgo emblemático para los venezolanos, si te aumentan la gasolina es que la cosa está muy mala, estás casi quebrado”, sostiene el sociólogo.