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Monedas de A.Latina enfrentan dura prueba con datos de EE.UU.
Lunes, Agosto 13, 2012 - 18:07

"Si se profundiza la noción de que el enfriamiento de la economía es severo, podría hacer que el mercado pierda el optimismo", dijo Pedro Tuesta, economista de 4CAST en Nueva York.

Santiago. Las monedas de América Latina pasarán una importante prueba esta semana: resistir la posibilidad de débiles datos económicos de Estados Unidos y mantener su fortaleza, o caer arrastradas por el pesimismo global que estas cifras podrían generar.

Los mercados aguardan datos de inflación, ventas minoristas y manufactura de julio que darán señales sobre la salud de la mayor economía del mundo. Economistas ya redujeron sus proyecciones de crecimiento a 2,2% desde un 2,3% para el 2012.

También se espera que la zona euro tome medidas para enfrentar la crisis de deuda que le aqueja. Por lo pronto, Grecia reportó temprano el lunes que su economía se contrajo un 6,2% en el segundo trimestre.

"Esperamos importantes datos en Estados Unidos. Si se profundiza la noción de que el enfriamiento de la economía es severo, podría hacer que el mercado pierda el optimismo. Eso va a probar que tan fuerte es el apetito por monedas emergentes", dijo Pedro Tuesta, economista de 4CAST en Nueva York.

En general, operadores de la región esperan que las divisas de las economías más sólidas de la región den la talla y, aunque se debiliten, muestren algo de solidez ante un deterioro global, mientras aguardan noticias del plano local.

En esa línea, el peso mexicano que el viernes logró avanzar hasta las 13,085 unidades por dólar podría retroceder hasta las 13,15 unidades, pero dentro de un rango acotado, ante la cautela de los inversionistas.

"Sería el típico movimiento horizontal entre 13 y 13,30. El peso no tiene muchos argumentos para debilitarse o moverse de manera demasiado volátil", dijo Gabriel Lozano, economista jefe para México de JP Morgan.

"Lo importante para México van a ser más las noticias locales (...) hay producción industrial, tenemos el PIB para el segundo trimestre y tenemos el informe trimestral de inflación, que va ser importante para ver la tónica de cómo está viendo Banco de México la formación de pesos de corto plazo", agregó.

En tanto, en Brasil, la mayor economía de la región, el real, que avanzó semana pasada hasta las 2,0137 unidades, seguiría desplazándose en un rango muy reducido, con un techo en las 2 unidades y un piso en las 2,03, ante el temor de que el Banco Central intervenga si es que la moneda rompe esa banda.

"La cosa está aburridísima entre 2,01 y máximo 2,03. Nadie quiere meterse con (el presidente del Banco Central de Brasil, Alexandre)Tombini", dijo un analista.

"El real puede avanzar hasta las 2 unidades, pero tampoco tiene espacio para romper las barreras que el gobierno ha creado", comentó por su parte Carlos José Amado, operador de la corredora Renacimiento.

Peso chileno y sol peruano dan lucha. En el caso del peso chileno, la solidez de su economía -que creció un 5,5% en el primer semestre- y una atractiva tasa clave del 5% que resulta atractiva para el ingreso de capitales, le servirán de soporte si el panorama externo se torne adverso.

Así, la semana pasada, el peso llegó a tocar su mayor valor en 11 meses a 474,80 unidades, pero retrocedió hasta las 478,90 tras alcanzar niveles técnicos de sobrecompra. "Aunque mantiene una tendencia alcista, el peso aún tiene espacio para caer a las 480 y luego 485 si el panorama externo empeora", dijo un agente.

En tanto, el sol peruano, que cerró estable en 2,616 unidades el viernes, continuaría en una banda de 2.612/2.622, en medio de una oferta real de divisas de empresas que buscan pagar impuestos en moneda nacional, y que es contrarrestada por la compra de dólares desde el Banco Central.

Al igual que con el peso chileno, se espera que la tendencia del sol sea alcista, "por los fundamentos de la economía peruana que destacan ante países desarrollados", dijo Juan Carlos Odar, analista del Banco de Crédito. Perú habría crecido más de un 6 por ciento en junio, adelanto el Banco Central.

En Colombia, el peso, que retrocedió a 1.791 unidades, podría incluso caer hacia las 1.800, en medio de permanentes temores de una mayor compra de dólares por parte de las autoridades monetarias para restarle fuerza.

En tanto, el peso argentino de la plaza mayorista, donde opera el Banco Central con negocios de regulación de liquidez mediante compras o ventas de dólares, rondará niveles mínimos históricos de 4,6025 unidades por dólar.

Por su parte, los negocios en el mercado informal oscilarán en torno a las 6,25 unidades por dólar.

El mercado de cambios argentino opera con fuertes trabas desde octubre, cuando el Gobierno aplicó restricciones a la compra de divisas para frenar una importante fuga de capitales.

Autores

Reuters