Lima. Las monedas de Latinoamérica operarían entre estables y con una leve tendencia al alza en una semana marcada por los resultados de la reunión que sostuvieron los países del G-20 el fin de semana.

Entre el sábado y el domingo, el grupo de las 20 principales economías del mundo, que representan a dos tercios de la población mundial, se reunieron para discutir sobre la reforma financiera y la ayuda a Europa, envuelta en una crisis de deuda.

En dicha reunión, los líderes de las mayores economías del mundo dijeron que fortalecer la tambaleante recuperación económica era su principal prioridad y se comprometieron a mejorar las finanzas públicas, afectadas por deudas, sin poner en riesgo el crecimiento.

En Brasil, la mayor economía de la región, el real continuaría su racha alcista de la semana anterior y su avance iría de la mano del comportamiento de los mercados externos.

"Estamos optimistas con el mercado (...) pero depende mucho del exterior", dijo Rossano Oltramari, analista de la correduría XP Investimentos.

La moneda de Brasil subió 0,5% este viernes, a 1,778/1,780 unidades por divisa estadounidense en el mercado interbancario al cierre.

"La tendencia es esa misma, de valorización (del real). Pero si hubiera estrés, se invierte todo", advirtió Rossano.

Por su parte, el peso mexicano, que el viernes se apreció 0,60% a 12.6555/12.6585 por dólar, también podría apreciarse en medio de jornadas volátiles determinadas por el flujo de noticias de la economía mundial.

"Técnicamente, el nivel del 12,70 pesos por dólar va a ser muy relevante a seguir", opinó Luis Flores, economista del grupo financiero Ixe, antes de que se conocieran los resultados finales de la reunión del G-20.

"Podríamos estar regresando a la zona del 12,60, pero en general lo veo muy volátil todavía y me parece que tendremos un rango de operación muy amplio", agregó el experto mexicano.

Estables. Entretanto, el peso argentino seguiría equilibrado en la semana, en un mercado que mantiene liquidez de dólares por ventas de exportadores y compras oficiales, que buscan mantener el tipo de cambio a niveles competitivos.

"Es de prever que el Banco Central continúe interviniendo (en el mercado) dada la dinámica de excedentes de divisas proyectada, estando cada vez más cerca de alcanzar US$50.000 millones de reservas", dijo Gustavo Ber, analista de la consultora de inversiones Estudio Ber.

El peso interbancario cerró el viernes sin variación a 3,93/3,9325 por dólar, mientras que el Banco Central argentino tiene un piso de negocios en torno a 3,93 por dólar mayorista.

El mismo panorama de estabilidad experimentaría el sol peruano, ante eventuales intervenciones del Banco Central de Resevera (BCR) en el mercado cambiario.

"En la medida que el banco central defienda el piso de 2,825 unidades por dólar, el sol no debería poder fortalecerse a pesar que los fundamentos y los flujos así lo indican", sostuvo el gerente de cambios del Banco Santander con sede en Lima, Gonzalo Navarro.

"En el caso que el BCR siga comprando y esto se junte con alguna noticia negativa en los mercados, el sol podría perder valor, por lo que vemos el tipo de cambio fluctuando entre 2,825 y 2,835 unidades por dólar", agregó el experto.

El sol cerró sin cambios el viernes a 2,826/2,827 unidades por dólar frente al cierre de la víspera.

El peso chileno también cerró estable frente al dólar en la última sesión de la semana pasada, en una jornada más corta de lo habitual debido al partido de la Copa Mundial de fútbol de Sudáfrica en que se enfrentaron la semana pasada Chile y España, en el cual Chile pasó a octavos de final.

El tipo de cambio spot anotó valores de 537,00 pesos comprador y 537,50 pesos vendedor, con un alza de la moneda local de 0,04% con relación a los 537,20 y 537,70 pesos del cierre del jueves.