El peso mexicano fue de las monedas de países emergentes menos depreciadas durante el 2015, luego de finalizar el año en 17.2120 pesos por dólar, con una pérdida de valor de alrededor de 16,68%.

Sin embargo, las divisas de mercados emergentes que más se devaluaron entre enero y diciembre fueron el real brasileño, con una depreciación de 49,045%, seguida del rand de Sudáfrica, con un caída de 33,66%.

Las monedas de países desarrollados tampoco estuvieron exentas de la fortaleza del dólar estadounidense.

Dos ejemplos son el dólar canadiense, que mostró una depreciación anual de 19%, mientras la corona noruega mostró una devaluación de 18,75%.

En el 2015, los movimientos del mercado cambiario estuvieron determinados por la especulación acerca de la normalización de política monetaria de la Reserva Federal, además de la fuerte caída del precio internacional del petróleo.

La mayor aversión al riesgo causada por la posible salida de Grecia de la zona euro, la desaceleración de la economía de China y los conflictos geopolíticos fueron otros de los factores que contribuyeron a la volatilidad de las monedas a nivel global.

Los elementos antes señalados favorecieron al fortalecimiento del dólar estadounidense frente al total de los principales cruces cambiarios, sobre todo de los países emergentes, que alcanzaron niveles no registrados en la crisis económica-financiera del 2009.

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Incertidumbre. La directora de análisis económico y bursátil de Banco Base, Gabriela Siller Pagaza, comentó que la incertidumbre en torno al inicio de la normalización de la tasa de referencia de la Fed ya se disipó con el primer incremento realizado el pasado 16 de diciembre.

Sin embargo, anticipó que aún puede causar especulación la rapidez con la que la Fed decida subir la tasa en el 2016 y la divergencia en la política monetaria con otros bancos centrales del mundo.

La especialista adelantó que el precio internacional del petróleo seguirá siendo un factor determinante del tipo de cambio, principalmente de los países que estén ligados a este commodity, como es el caso de la moneda mexicana.

Por su parte, el subdirector de mercados financieros de Banco Santander, Salvador Orozco Peña, refirió que en la primera mitad de este año la volatilidad de las monedas a nivel mundial seguirá con algunos altibajos.

El analista de Banco Santander mencionó que la fluctuación de las divisas internacionales estará en función de la evolución de la actividad económica china y del precio de las materias primas.