Santiago. Las principales monedas latinoamericanas se apreciaron este lunes, con excepción del real brasileño que terminó plano, luego de que el banco central de China anunciara el compromiso de flexibilizar su divisa.

La decisión china cimentó la confianza en la recuperación económica global y aumentaba el apetito por riesgo.

El peso mexicano avanzó 0,45%, según el precio final del banco central.

La moneda ganó 5,65 centavos a 12,4855/12,4895 por dólar frente al precio del viernes a las 16.50 hora local (2150 GMT), cuando la mayoría de operadores deja de hacer transacciones.

La moneda osciló entre 12.4337 y 12.4949 pesos por dólar.

En tanto, el peso chileno cerró en 530,30 unidades por dólar, lo que se compara con los 534,80 del viernes. El rango de cotización durante la sesión fue de 529,00 a 533,50.

El real brasileño cerró prácticamente estable este lunes, cediendo las ganancias registradas durante el día, en línea con una baja de las bolsas internacionales hacia el final de la sesión.

La moneda se debilitó un marginal 0,06%, cotizando a 1,771/1,773 unidades por dólar en el mercado interbancario al cierre, luego de fortalecerse 1,06% este viernes.


En tanto, el peso colombiano se fortaleció a un nivel récord de dos meses.  La moneda colombiana cerró en 1.896 pesos por dólar, en comparación con los 1.910,45 del viernes.

La última vez que el peso cerró en un nivel de tanta fortaleza fue el 17 de marzo, cuando alcanzó los 1.893,20 por dólar.

El avance se produce después de que el banco central anunciara el viernes que dejará de comprar dólares en el mercado a la vista a partir del 30 de junio.

En Argentina, las transacciones permanecían cerradas debido a un feriado local.

Voto de confianza. El yuan cerró a su nivel más alto desde que fue revaluado en julio de  2005, luego de que el banco central de China dijo que flexibilizaría gradualmente el tipo de cambio del yuan.

Un yuan más fuerte permitirá a China comprar más materias primas y permitiría también que las monedas de las economías vecinas de Asia suban sin perder su ventaja competitiva, abonando el camino para avances de las monedas de Europa emergente.

Especialistas dijeron además que la medida refleja la confianza de China en que el volumen de sus exportaciones compensará el efecto de menores ingresos por un tipo de cambio más fuerte.

"En el corto plazo los inversionistas reaccionarán favorablemente, porque se puede interpretar como un voto de confianza con respecto a la recuperación económica global", dijo Salvador Moreno, analista de ING en un reporte a clientes.

"Una apreciación sostenida del yuan permitirá una revaluación de las monedas emergentes de países competidores de China", agregó Moreno.