De acuerdo con el análisis de la calificadora Moody’s Analytics, las autoridades colombianas están manejando la política monetaria en la dirección correcta con el fin de combatir los síntomas de una economía sobrecalentada. En este sentido, el banco central continuó normalizando las condiciones monetarias en enero, al incrementar la tasa de política en 25 puntos base a 5%.

La tasa aumentó en 50 puntos base a lo largo de los últimos tres meses y 200 puntos base a partir de su nivel mínimo de 3% a principios de 2011.

Sin embargo, aunque las condiciones monetarias siguen en territorio expansivo, Alfredo Coutiño, director para América Latina de la entidad, señala que la tasa nominal se ha estado moviendo gradualmente hacia la neutralidad, a fin de eliminar el estímulo en una economía que ha crecido a una velocidad mayor a su ritmo potencial. La economía experimentó una aceleración el año pasado, hasta alcanzar una tasa de 7,7% en el tercer trimestre desde una de 4,7% para el primero.

Debido al exceso de demanda generado por las políticas expansivas, la economía está mostrando los síntomas característicos de un sobrecalentamiento, como son un crecimiento superior al potencial, inflación mayor al objetivo y aceleración de las importaciones. El exceso de demanda alcanzó su máximo entre el segundo y el tercer trimestre del año pasado, al registrar 11% del PIB, casi el doble de la tasa registrada a principios de 2010. Este exceso de demanda
interna que no es satisfecho por la producción nacional está acomodándose en mayor inflación e
importaciones.

La inflación aumentó de una tasa anual de 2,7% en el cuarto trimestre de 2010 a 4% para el último trimestre de 2011; las importaciones, por su parte, mostraron una aceleración que las llevó de un 24% a un 28% del PIB en el mismo periodo.

A fin de reducir el riesgo de mayores desequilibrios, las autoridades deberán mantener el rumbo de la política monetaria para llevarla a una postura más neutral, a menos que el entorno externo se deteriore de manera dramática, lo cual justificaría una pausa monetaria.