Moody’s decidió bajar la calificación de Cuba tras evaluar la vulnerabilidad del país a choques externos y domésticos, en relación a países con calificación similar.

En cuanto a choques externos, Moody's asegura que Cuba depende en gran medida de Venezuela (Caa1, perspectiva negativa) para obtener petróleo, el cual importa con favorables condiciones de financiamiento a través del acuerdo Petrocaribe.

El estudio señala que debido a la creciente insostenibilidad macroeconómica en Venezuela, y el elevado riesgo de un colapso económico y financiero, el futuro de este acuerdo es incierto, lo cual deja vulnerable a Cuba ante un fuerte ajuste de costos de importación de energía, los cuales ascendieron a un estimado de US$6.500 millones (47% de importaciones totales) en 2012.

El análisis de la calificadora de riesgo agrega que en términos de choques domésticos, el principal riesgo es la posibilidad de una transición política abrupta y desordenada. A pesar de que el presidente Castro indicó recientemente que su actual mandato será su último, y al mismo tiempo designó un Primer Vicepresidente del Consejo de Estado de Cuba, existe un nivel considerable de incertidumbre sobre el futuro estado de la economía política de Cuba.

Además se considera como factor que en los últimos días ha surgido la posibilidad de que Cuba pueda retomar las negociaciones de deuda con el Club de París.

Fundamento de la perspectiva estable

La perspectiva estable de la calificación de Caa2 refleja la visión de Moody's de que las debilidades crediticias y las fortalezas crediticias de Cuba afecten en proporciones similares la trayectoria futura de la calificación. Las debilidades crediticias incluyen un acceso limitado a financiamiento externo, alta dependencia de bienes importados, riesgos de transición política y falta de transparencia en los datos oficiales; mientras que las fortalezas incluyen un sector turístico dinámico y creciente, actividades mineras relacionadas a la extracción de níquel, y el potencial de una economía más diversa.

Los factores para modificar la calificación al alza o a la baja de Cuba

Moody's asegura que podría haber presión al alza de la calificación crediticia de Cuba si el país genera mayor certidumbre sobre sus perspectivas políticas y económicas en el mediano plazo, incluyendo las expectativas de reformas económicas y mayor transparencia en los datos oficiales.

El análisis asegura que existiría presión a la baja sobre la calificación de Cuba si la capacidad y/o voluntad de Venezuela por proporcionar ayuda económica a Cuba disminuye considerablemente, lo cual incrementaría los costos de importación de petróleo del país y causaría un deterioro importante en la posición de la balanza de pagos.