El debilitamiento de las monedas latinoamericanas frente al dólar estadounidense durante 2015 y 2016 afectará el flujo de efectivo de compañías con gran volumen de deuda denominada en dólares estadounidenses con vencimiento este año, informó Moody’s Investors Service.

Al mismo tiempo, este debilitamiento ofrece considerables ventajas en términos de costos para los negocios netamente exportadores y para aquellos cuyos gastos están denominados principalmente en moneda local.

“Durante la última década, Latinoamérica atrajo un considerable financiamiento internacional debido a su fortaleza económica”, dijo Barbara Mattos, vice president-senior analyst, agrgando que "pero más recientemente, dado que las monedas locales han perdido valor frente al dólar estadounidense y otras monedas fuertes, se han registrado subas en los intereses de los prestatarios y de otros costos.”

Si bien la depreciación de las monedas varía por país, aquellas compañías que utilizan principalmente financiamiento extranjero pero que generan la mayor parte de sus ingresos en moneda local son las más vulnerables y afrontan una situación de tensión inmediata, dijo Mattos en el informe titulado “Weak Currencies Help Exporters, Hurt Airlines, Oil, Consumer Goods Sectors”. La debilidad de las monedas también incrementa los costos de producción domésticos que las compañías no siempre pueden transferir a sus clientes.

“Los gigantes del petróleo Petrobras y PEMEX afrontan pagos de intereses e inversiones de capital denominados en dólares estadounidenses más altos que la mayoría de las compañías petroleras integradas de América Latina”, agregó.

“El volumen significativo de deuda o costos denominados en dólares estadounidenses también implica riesgos para los minoristas con un enfoque regional, entre los que se incluyen InRetail Consumer, Maestro Perú, Gloria Foods, SMU y Automotores Gildemeister".

En este sentido, dijo que la depreciación de la moneda tendrá menos impacto general en las industrias de materiales para la construcción, construcción pesada, acero, azúcar y etanol y telecomunicaciones. La brasilera Votorantim Cimentos, que cuenta con mas más deuda internacional que cualquier otra compañía de la industria de materiales para la construcción, genera solo alrededor del 30 % de sus ingresos en moneda extranjera a través de operaciones internacionales en cuatro continentes, mientras que las compañías constructoras pueden trasladar algunos incrementos de costos a sus clientes. En el caso de los productores de la industria brasilera de azúcar y etanol, los bajos precios del azúcar denominados en dólares estadounidenses correspondientes a Raízen y Biosev son contrarrestados por la elevada depreciación del real, y algunas compañías como Telefônica Brasil y Oi limitan su riesgo de tipo de cambio a través de la cobertura de riesgos.

Por el momento, los productores de químicos, metales, productos de papel y madera y proteínas se beneficiarán de monedas locales más débiles.

Entre las compañías, las mexicanas fabricantes de productos químicos Alpek, Mexichem y Consolidated Energy Finance afrontan un escaso riesgo de depreciación del peso, mientras que la empresa química brasilera Braskem se beneficia de un real debilitado.

La depreciación de la moneda favorece a la empresa brasilera Vale más que a sus pares mineros en Perú o Chile. Y, Fibria Celulose, Suzano Papel e Celulose, Empresas CMPC y Celulosa Arauco y Constitución pueden beneficiarse tanto de exportaciones más competitivas como de mayores volúmenes de producción.