El grado de inversión que tiene México en Moody’s, “A3”, le permite mantener acceso a la liquidez del mercado a costos razonables y no hay riesgo de que cambie, ni en la eventualidad de que Petróleos Mexicanos (Pemex) sufra un recorte de calificación, ni en el escenario de un mercado mundial más volátil, asegura Mauro Leos, analista soberano para el país.

Dice que incluso en el escenario de la alza de tasas de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), México será de los pocos emisores latinoamericanos que tendrán un efecto más moderado, y esto será gracias a su calificación.

“La calificación ‘A3’ le da alivio en el alza de las tasas de interés. México es de los pocos en la región con esta nota”, refiere.

Al término de su participación en la Conferencia Anual de Moody’s, explica que implícitamente los comportamientos de los inversionistas extranjeros en los mayores episodios de volatilidad “pudieran ser indicación de que son mucho más estables y se sienten respaldados por el acceso de México a la Línea de Crédito Flexible del Fondo Monetario Internacional (FMI)”.

“Las posiciones de los no residentes siempre se han identificado como vulnerabilidad potencial, pero pese a los choques externos, financieros, de petróleo o Grecia, los inversionistas internacionales siguen aquí, no han bajado sus posiciones y mantienen sus tenencias”, admite en conversación.

En el segundo trimestre del año, ingresaron al país 11,070 millones de dólares vía inversiones de cartera, de acuerdo con información del Banco de México.

En el primer semestre, donde también se presentaron los choques externos evidenciados por el analista, se mantuvo el flujo de capitales hasta completar entradas por US$19.326 millones.

Pemex, en revisión. La semana pasada, Moody’s avisó a los inversionistas que tenía la calificación de Pemex en revisión para posible baja, ante el bajo flujo de liquidez que ha generado y la curva ascendente de su deuda.

La calificación de Pemex en Moody’s está respaldada por la del soberano y es “A3” en escala global, tal como la de México.

El vínculo de Pemex con el gobierno, explicó, sería en el escenario que decida apoyar financieramente a la empresa, que se endeude y si fuera el caso, eso podría presionar los indicadores de deuda del sector público. Bajo este hipotético escenario, admite, lo tomarían en cuenta para la calificación del soberano mexicano.

Sin embargo, como no se conoce el proyecto de presupuesto federal, dice, “no tenemos aún claridad sobre los pasos que seguirá el gobierno en este aspecto”.

Más tarde, en conferencia, afirmó que la visión de Moody’s es de mediano plazo, así que el hecho de que se presenten choques financieros alternos o bien, simultáneos, no les emplaza a cambiar su perspectiva de calificación.

Perfil de deuda estable. Advierte que la composición de la deuda pública es consistente y acorde a la nota. “En lo que corresponde a la composición por monedas, ha bajado el porcentaje en deuda extranjera, que es bueno porque no le afectan las fluctuaciones del tipo de cambio. Ahora la composición es de 20% (en dólares), lo que compara favorablemente con otras economías emergentes cuya composición es de 30 a 40%”, detalla.

En lo que corresponde a la madurez de la deuda, refiere, se ha venido subiendo hasta llegar al nivel donde se encuentra, entre seis y siete años, lo que ha dado lugar a fortalecer sus plazos.

Y al comparar esta edad promedio de la deuda con la de otros emergentes, dice que está en la parte media alta, pero que sí hay países que tienen sus plazos más largos, como India, que es de 10 años o más.

Sin fundamento para subir. Aparte, en conferencia de prensa, el analista advirtió que tampoco prevé un alza en la calificación de México, porque no ha logrado resolver tres asuntos: fortalecer sus instituciones, estabilizar la deuda y alcanzar un crecimiento económico sostenido.

“Es difícil pensar que México logre una calificación mayor a ‘A3’ si no fortalece sus instituciones en la parte de corrupción y estado de Derecho”, consideró.

Expuso que para asignar una calificación soberana, en la metodología se consideran, principalmente, fortaleza económica, fiscal, resistencia de choques y fortaleza institucional, la cual se mide a través de indicadores del Banco Mundial.

Comentó que en el futuro, México, por la reducción de los precios petroleros, debe fortalecer sus ingresos, logrando una mejor recaudación.