Excelsior.com.mx.La calificación de riesgo crediticio de México de A3 no necesariamente sería afectada, en un eventual caso de que el gobierno federal asuma los costos de los pasivos laborales de Pemex y CFE, debido a que el gobierno tiene margen de maniobra en sus finanzas públicas para asumir una parte de dichos pasivos laborales, afirmó Mauro Leos.

El responsable de calificación soberana de riesgo crediticio de México de Moody’s, añadió que incluso si la deuda del gobierno, respecto del PIB, se elevara desde su nivel actual de alrededor de 30% del PIB hasta 40%, “no necesariamente implicaría un cambio en la calificación de riesgo”.

Precisó que hay países que tienen una razón deuda/PIB de más de 50%, como es el caso de Malasia, que tiene la misma calificación que México, mientras que la de República Checa, que tiene una calificación de A1, dos niveles arriba de México, está en 45%. La de Corea del Sur, que tiene una calificación de AA3 (tres peldaños arriba de la de México) se sitúa casi en 40%.

“Si las razones de deuda PIB en México se fueran a más de 40%, eso sería una sorpresa para nosotros y nos llamaría la atención y que tendríamos que considerar”, reconoció.

La Secretaría de Hacienda, estima que el pasivo laboral de Pemex y CFE suma un billón 742 mil millones de pesos, lo que equivale a 10% del PIB.

“Pero aun si los pasivos laborales de Pemex costaran diez puntos del PIB, no necesariamente la deuda del gobierno aumentaría en este nivel, ya que esto de alguna forma se tendría que financiar en el tiempo”, aclaró Leos.

Enfatizó que “no necesariamente habría un impacto en la calificación, ya que todo dependería de cómo se arreglen y distribuyan los costos de estos pasivos para el mediano y largo plazos, entre el gobierno, Pemex, CFE y los trabajadores. Se trata de un conflicto y hay que atenderlo.

“El problema con los temas de pensiones, el riesgo real, es no hacer nada, porque quiere decir que se van acumulando las presiones, y cuando ya se tiene que atender se corre el riesgo de que el impacto sea mucho más de lo que pudo haber sido de atenderse a tiempo.

“Un aumento de la duda por desorden fiscal sería súper malo, porque reflejaría falta de control y de capacidad. Pero en este caso, el aumento se daría por una decisión del gobierno de resolver el problema pensional, lo que involucra reconocer pasivos. Esto puede ser benéfico en el mediano plazo si se hace a tiempo y de manera adecuada”, agregó.

Al comparar a México con otros países que tienen la calificación de A, se observa que el país en lo fiscal es más fuerte comparado con naciones como Brasil, Malasia o Polonia. Brasil tiene deudas elevadas. Por ejemplo, la razón de deuda PIB de la nación sudamericana está al doble de México, lo que hace muy difícil para el gobierno de Brasil gastar más, porque el déficit se les complica y la deuda se les va, dijo Leos.

“Necesitamos ver cuando se aclaren las reglas. Se me hace difícil pensar que nada más por este factor tuviéramos que revisar la calificación. Por otro lado, al hacer esto el gobierno le va aligerar la carga a Pemex y esto podría permitirle más inversión”, subrayó.

Expresó que lo más importante detrás del aumento de la calificación del país por parte de Moody’s, fue toda la agenda de reformas y el impacto que puedan tener en la economía en el mediano plazo.

“En términos comparativos, la calificación de México es A débil, pero ésta evaluación podría mejorar en la medida que las reformas comiencen a cuadrar, en la medida en que los proyectos se empiecen a dar, cuando el fondo mexicano del petróleo comience a ahorrar recursos. En el mediano plazo existe la posibilidad de que mejore (la calificación), en la segunda parte del sexenio podría darse eso dependiendo de lo que se vea en términos de crecimiento, de cuentas fiscales”, advirtió.

En 2015 más crecimiento

Por otra parte, previó que la segunda parte del año será mejor que la primera, por lo que el crecimiento se normalizará y se comenzarán a ver tasas más altas, lo que permitirá que la economía suba este año a tres por ciento.

“Esperamos para el próximo año que el crecimiento ande alrededor de tres por ciento, una vez que se normalicen las cosas y si se arreglan en el sector de la construcción estaríamos arribita de lo estimado”, dijo Leos.

Previó que los efectos positivos y las inversiones por la Reforma Energética demorarán de dos a tres años.

“Estando fuera vemos que hay mucho mayor interés de lo que había antes por realizar inversión física, no sólo en la compra de bonos; pero de este interés a concretar la inversión llevará tiempo”, subrayó.