Madrid. La brusca devaluación experimentada por el peso argentino la semana pasada, la mayor de los últimos doce años, perjudicará especialmente a bancos, empresas aseguradoras y titulizaciones del país, explica la agencia Moody's, que cree que no será la "panacea" de sus problemas soberanos.

En el informe de perspectivas semanal que ha publicado este lunes la agencia estadounidense, Moody's señala que la medida cambiaria no está acompañada de ningún plan evidente para frenar el efecto inflacionario de la devaluación.

Moody's calcula que la moneda argentina se devaluará aún 50% este año y que la inflación superará el 30%.

Aunque la devaluación puede contener temporalmente la presión sobre las reservas de divisas, no está claro cuáles son los planes del gobierno para limitar la fuga de capitales, controlar la inflación y restaurar la confianza de los inversores.

Por lo tanto, prosigue el informe, la calidad crediticia de Argentina seguirá siendo negativa a corto plazo.

En relación con el sector privado, las empresas que generan flujos de caja en Argentina y tienen deuda en dólares se verán muy afectadas por la subida de la inflación; en concreto, la devaluación repercutirá negativamente en la calidad de los activos de la bancos, al reducir el consumo privado e incrementar la morosidad.

Además, la subida de la inflación reducirá su rentabilidad al aumentar los gastos operativos.

Por lo que respecta a las aseguradoras, reducirán sus beneficios, dice Moody's, y verán como se incrementan sus gastos, sobre todo en el ramo de vida.