Sao Paulo. La elección de Jair Bolsonaro como nuevo presidente de Brasil va a mejorar la confianza del inversor y reducir la volatilidad cambiaria, pero un Congreso fragmentado todavía trae riesgos para las reformas, apuntó la agencia de calificadora Moody's en un informe divulgado este lunes.

Moody's destaca que los detalles de la política económica del nuevo gobierno aún no han sido aclarados, recordando que los gastos fiscales, la reforma de la Previsión y el apoyo político en el Congreso serán desafíos para 2019.

"Aunque Bolsonaro no ha articulado totalmente su agenda de política económica durante la campaña electoral, los inversores entienden que debe buscar políticas amigables al mercado en beneficio de una serie de sectores", dijo la vicepresidenta de Moody's, Samar Maziad.

"Aunque esperamos una amplia continuidad de la política económica, la capacidad de recibir apoyo en el Congreso para aprobar la reforma fiscal aún no ha sido probada.

En su primer discurso tras ser declarado victorioso, Bolsonaro prometió respetar la Constitución, hacer un gobierno democrático y unificar el país, además de defender el compromiso con la responsabilidad fiscal.

El economista Paulo Guedes, que comandará el Ministerio de Hacienda en el nuevo gobierno y fue el principal recaudador del apoyo del mercado financiero a Bolsonaro, declaró que buscará llevar a cero el déficit fiscal, además de poner la reforma de la Previción como prioridad.

Para Moody's, el gobierno de Bolsonaro debe enfrentar problemas al lidiar con un Congreso fragmentado, y la retórica de campaña de él indica que puede desafiar el funcionamiento de las instituciones brasileñas, creando por lo tanto un ruido político en el proceso.