Santiago. El riesgo de liquidez mejoró ligeramente en 2019 en el caso de las 17 compañías chilenas no financieras, de servicios públicos e infraestructura calificadas por Moody's, con riesgo de liquidez bajo o medio en general, señala Moody's Investors Service en un nuevo informe. 

A pesar de las dificultades del entorno operativo actual debido al brote de coronavirus, las compañías se han beneficiado de la liquidez y el apetito del mercado hasta marzo de 2020.

“Estimamos que la economía chilena se contraerá alrededor de 4,6% en 2020 debido a choques en la oferta y la demanda, con un posterior crecimiento del 3,7% en 2021, frente a los efectos de la crisis del coronavirus en la actividad corporativa”, afirma Marcos Schmidt, Vice President de Moody's. 

“Sin embargo, las compañías no financieras de Chile parecen haber tenido mayor liquidez al comienzo del brote de coronavirus y estaban preparadas para atravesar el difícil escenario”.

La dependencia de Chile de la extracción de productos básicos presenta un riesgo crediticio estructural para las compañías del país. Los desarrollos relacionados con la minería siguen teniendo una influencia importante en la economía chilena, y el cobre todavía representa alrededor del 50% de las exportaciones, incluso después de sufrir una caída en la última década. 

"En nuestra cartera calificada, tanto los productores de cobre como los productores de pulpa y papel presentan un nivel elevado de liquidez. Los productores de fertilizantes y litio tienen una fuerte liquidez y, por lo general, mantienen su rentabilidad durante el ciclo de mercado", destaca Moody's.

Las compañías de generación de energía de Chile presentan bajo riesgo de liquidez en la actualidad. El mercado chileno de generación de energía está cambiando, con la caída de los costos para el desarrollo de energía solar y eólica y la implementación de políticas de descarbonización. 

Moody's señala que la disminución de los costos para desarrollar y generar energías renovables seguirá reduciendo los precios de los contratos de adquisición de energía.

La depreciación del peso chileno de alrededor del 15% en relación con el dólar estadounidense en los últimos 12 meses al 1 de junio de 2020 no ha afectado demasiado la calidad crediticia de las compañías chilenas en general. 

Moody's indica que la mayor parte de la deuda corporativa chilena está denominada en dólares estadounidenses, pero una gran parte de los ingresos y ganancias de la mayoría de las empresas son en dicha moneda.