Lima. La agencia de calificación crediticia internacional Moody’s mantuvo la calificación crediticia de Perú en A3 con perspectiva estable gracias al historial de estabilidad macroeconómica, a la gestión fiscal prudente y a los sólidos fundamentos macroeconómicos del país, señaló el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).

"Moody’s destaca que en el año 2018 la economía peruana se está recuperando significativamente, presentando un ciclo de crecimiento de la demanda interna más sostenible", indicó el portafolio de Economía.

Es por ello que Moody's eleva su estimado de crecimiento para Perú de 3,5% a 3,9% este año, en línea con el 4% proyectado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) en el Marco Macroeconómico Multianual 2019-2022; y para el 2019, Moody´s proyecta un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 4%, explicó el MEF.

Ámbito fiscal. "En cuanto al ámbito fiscal, Moody´s resalta el déficit fiscal de 3% del PIB en 2018, por debajo del 3,5% previsto inicialmente. Sostuvo que este mejor resultado fiscal proporciona espacio para continuar expandiendo la inversión pública", destacó el MEF. 

Moody's sostiene que es muy probable que el Gobierno alcance su objetivo a mediano plazo de un déficit fiscal del 1% del PIB para el año 2021 debido a un mejor entorno macroeconómico y a las medidas tributarias.

También refirió que "Moody's sostiene que es muy probable que el Gobierno alcance su objetivo a mediano plazo de un déficit fiscal del 1% del PIB para el año 2021 debido a un mejor entorno macroeconómico y a las medidas tributarias en el marco de la delegación de facultades legislativas que otorgó el Congreso de la República al Poder Ejecutivo". 

Asimismo, la agencia señaló que la credibilidad de la política fiscal y las fortalezas de las cuentas fiscales del país se basan en contar con un marco fiscal de mediano plazo, un Consejo Fiscal independiente instaurado en el año 2015, y una apropiada gestión de activos y pasivos del Estado.

Por último, Moody’s coincidió con el Gobierno en que es importante iniciar una serie de reformas estructurales en temas de lucha contra la corrupción, reforma del sistema judicial, informalidad de la economía, entre otros, lo que permitirá consolidar aún más el crecimiento y la estabilidad macroeconómica, así como para mejorar el perfil crediticio del país.