Este miércoles Honduras vio rebajada la calificación de la deuda del país de estable a negativo por parte de la agencia internacional Moody's, ubicándola en B2, equivalente a un país con poca probabilidad de pago oportuno de su deuda.

Entre los motivos para rebajar la calificación se encuentran "el deterioro fiscal del Gobierno en 2012, la poca probabilidad de una consolidación fiscal significativa en 2013 debido a que es un año electoral y un deterioro de las finanzas externas incluyendo un déficit por cuenta corriente que aumenta", informó Moody's a través de un comunicado.

La agencia explica que el problema fiscal del país se agravó "debido a la finalización de un programa del Fondo Monetario Internacional en marzo de 2012 por el que el gobierno perdió acceso a apoyo presupuestario de agencias multilaterales".

Wilfredo Cerrato, secretario de Finanzas de Honduras, consideró que "la calificación no sorprende sino que ratifica la necesidad de políticas públicas de austeridad necesarias".

Moody's criticó "el gasto relacionado con las elecciones primarias (celebradas en noviembre de 2012), el apoyo a las pérdidas de empresas estatales y los gastos en transferencias de efectivo condicionadas". Asimismo, cree que es "improbable que el Gobierno alcance un acuerdo con el FMI esta año debido a la celebración de elecciones presidenciales y legislativas en noviembre de 2013".

"La calificación del país está más baja que Costa Rica, Guatemala y El Salvador y eso es muy poco atractivo para la deuda hondureña. Pareciera que la situación se va a deteriorar más", dijo Federico Álvarez, expresidente del Banco Centroamericano de Integración Económica.

Álvarez considera que ante este escenario "habrá que colocar deudas a corto plazo, a cinco años y el flujo de caja del país no es suficiente para poder pagar las obligaciones", Agregó que "ahora la peor tentación en la que podría caer el Gobierno sería emitir dinero para pagar salarios ni deudas, y las consecuencias de eso serían catastróficas".

Honduras tiene una deuda externa de US$5.000 millones, adquirida en los últimos cinco años, que equivale al presupuesto general de la nación, y a ello se suma una deuda interna de US$2.900 millones, ambas acumuladas después de que en 2007 otra deuda de US$3.500 millones fue condonada por la banca multilateral.

El Gobierno busca aumentar sus ingresos con un proyecto de ley que propone la eliminación de exenciones fiscales para las empresas que importan insumos en 70 sectores de la economía, entre los que se encuentran las franquicias de comida rápida, las líneas aéreas, las empresas de generación de energía, la agroindustria y las empresas que venden repuestos para maquinaria y vehículos pesados.