Moody's Investors Service rebajó a negativa la perspectiva de Puerto Rico, lo que aumenta las probabilidades de una rebaja en la calificación crediticia, ante las expectativas de que la nación no podrá mejorar los niveles de financiamiento de su programa de pensiones sin aumentar de manera significativa los niveles de deuda.

En virtud de las actuales proyecciones de gastos y financiamiento, el sistema de jubilación de empleados agotará sus activos en 2019.

El Gobierno de Puerto Rico es responsable de casi dos tercios de las contribuciones totales del sistema, o cerca de US$1.500 millones.