Nueva York. La agencia Moody's advirtió este lunes que podría rebajar las máximas notas "AAA" de Francia, el Reino Unido y Austria, mientras que recortó las calificaciones de otros seis países europeos, incluidos Italia, España y Portugal, citando crecientes riesgos derivados de la crisis de deuda de Europa.

Actuando de manera menos agresiva que la agencia rival Standard & Poor's el mes pasado, pero poniendo en riesgo por primera vez la calificación del Reino Unido, Moody's dijo que está preocupada sobre la capacidad de Europa para realizar el tipo de reformas necesarias para resolver la crisis y la cantidad de fondos disponibles para hacerle frente.

También dijo que la débil economía de la región podría socavar las campañas de austeridad de los gobiernos para corregir sus finanzas.

La agencia de calificación estadounidense dijo que cambió los panoramas de Francia, el Reino Unido y Austria a negativo debido a "varias presiones crediticias existentes que exacerbarían la susceptibilidad de esos balances soberanos".

La máxima calificación de Alemania fue descrita como "apropiada" por Moody's y la condición "AAA" también se mantuvo sin cambios para Dinamarca, Finlandia, Luxemburgo y Holanda.

La agencia dijo que el rango de las rebajas era limitado debido al "compromiso de las autoridades europeas para preservar la unión monetaria e implementar cualquier reforma que sea necesaria para restaurar la confianza del mercado".

Al mismo tiempo, la agencia afirmó su calificación "AAA" para el fondo de rescate de la zona euro, el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF, por su sigla en español).

Moody's, que dijo a fines del 2011 que estaba reconsiderando sus calificaciones europeas, rebajó en un escalón las notas de Italia, Portugal, Eslovaquia, Eslovenia y Malta, mientras que recortó en dos niveles la calificación de España.

La agencia dijo que el rango de las rebajas era limitado debido al "compromiso de las autoridades europeas para preservar la unión monetaria e implementar cualquier reforma que sea necesaria para restaurar la confianza del mercado".

El anuncio de Moody's ocurre un día después de que el Parlamento de Grecia aprobó una nueva ronda de profundos recortes presupuestarios con la esperanza de conseguir nuevos fondos de un rescate y evitar una caótica cesación de pagos en marzo.

El panorama crediticio de los nueve países afectados el lunes por la medida de Moody's fue establecido como negativo "dada la continua incertidumbre sobre las condiciones de financiamiento en los próximos trimestres y su correspondiente impacto en su solvencia", dijo la agencia en un comunicado.

El euro y la libra esterlina cayeron después del anuncio, mientras que el mercado de valores de Estados Unidos no reaccionó inmediatamente, los futuros del índice S&P 500 cayeron dos puntos en medio de escasas operaciones.

El euro cedía 0,2% a 1,3164 dólares.

El ministro de Finanzas del Reino Unido reaccionó al anuncio diciendo que el país debe cumplir su promesa de recortar su enorme déficit de presupuesto.

"Esto es una prueba de que, en la actual situación mundial, el Reino Unido no puede flaquear al lidiar con sus deudas", dijo el ministro de finanzas George Osborne. "Este es un recordatorio de realidad para cualquiera que piense que el Reino Unido puede evadir el enfrentar sus deudas", agregó.

El gobierno del Reino Unido está bajo una creciente presión para flexibilizar sus medidas de austeridad y dar a la economía, que comienza a estancarse, espacio para respirar.

El gobierno francés dijo que seguirá adelante con sus políticas para mejorar la competitividad y el crecimiento mientras reduce el déficit gubernamental.

"El gobierno está decidido a seguir adelante con sus acciones para fomentar el crecimiento y la competitividad, especialmente la reforma de financiamiento al bienestar, al empleo y la reducción del déficit público", dijo el ministro de Finanzas de Francia, François Baroin, en un comunicado.

La medida se da luego de un paso similar que tomó Standard & Poor's el mes pasado, cuando Francia y Austria perdieron su nota "AAA", mientras que las calificaciones de Italia, España, Portugal, Chipre, Malta, Eslovaquia y Eslovenia fueron rebajadas. S&P también rebajó la nota del FEEF en un escalón.

También en enero, la agencia de calificaciones Fitch rebajó la calificación de deuda soberana de Bélgica, Chipre, Italia, Eslovenia y España, indicando que había 50% de probabilidades de nuevos recortes en los próximos dos años.