Río de Janeiro. La agencia internacional de clasificación de riesgo Moody's afirmó este lunes que percibió una mejora en las condiciones de crédito para las empresas brasileñas mientras el país sigue luchando para salir de la peor recesión económica de su historia, aunque todavía hay una gran incertidumbre por las elecciones presidenciales del mes de octubre.

En un informe divulgado este lunes, Moody's aseguró que la devaluación del real brasileño debe presionar los precios, aunque la inflación y las tasas de interés deben seguir en su menor nivel histórico.

Según afirmó el vicepresidente senior de Moody's, Erick Rodrigues, "los indicadores del crédito corporativo permanecerán sólidos para la mayoría de los exportadores, pero mejorarán muy modestamente para los sectores locales en 2018-19, en medio de una lenta recuperación económica, incertidumbre política y confianza neutra del consumidor".

Moody's pronosticó que la estatal Petrobras, mayor empresa del país, debe continuar centrada en la reducción de la deuda y en el fortalecimiento de su desempeño operacional, mientras que los precios del hierro deben mantenerse estables, con la minera Vale, mayor productora y exportadora de hierro del mundo, mejorando la calidad de la producción y los costes.

"El aumento de la producción y de la reducción de la deuda de Vales es un buen presagio para un año más fuerte en 2019", afirma el informe de Moodys.

"El aumento de la producción y de la reducción de la deuda de Vales es un buen presagio para un año más fuerte en 2019", afirma el informe.

Por su parte, la recuperación del sector siderúrgico continuará lenta, con los precios más altos contrastando la demanda más débil en el segundo semestre del año.

Moody's también prevé que los precios del sector de la celulosa se mantengan firmes, lo que debe mejorar el flujo de caja de multinacionales como Suzano Palel y Fibria Celulose.

La valorización del dólar frente al real brasileño debe impulsar los ingresos por exportaciones de las procesadoras de carne BRF, JBS, Marfrig y Minerva, aunque el sector de pollos todavía debe acusar este año los efectos negativos que causó la huelga de camioneros de finales de mayo, que paralizó Brasil durante 11 días y provocó la muerte de millones de aves al no llegar su racionamiento para alimentarlos.

Moody's espera también una recuperación del sector de la construcción a partir de 2019, aunque afirmó que "esta recuperación dependerá de los resultados generales de las elecciones y de las perspectivas macroeconómicas de Brasil".