Moody's Investors Service subió este viernes la calificación crediticia de El Salvador a "B3" desde "Caa1", y mantuvo su perspectiva estable al considerar que disminuyeron los riesgos de liquidez tras acuerdos de financiamiento de la deuda gubernamental y la reforma de pensiones en el 2017.

No obstante, destacó que persisten riesgos de mediano plazo debido a las negociaciones para un refinanciamiento del próximo pago de un bono de US$800 millones que vence en diciembre de 2019.

"La perspectiva estable de la calificación B3 refleja que los riesgos están balanceados", dijo Moody's en un comunicado.

La asamblea legislativa del país centroamericano aprobó en octubre un financiamiento de largo plazo por US$350,1 millones para cubrir las necesidades del Gobierno en el 2018, en línea con la aprobación en enero del presupuesto de US$5.500 millones, destacó.

"A pesar de estar en medio de campañas electorales legislativas, el entorno político en El Salvador es de menos confrontación y los puntos de vista del gobierno y la oposición en relación al manejo fiscal y de deuda están mucho más alineados", argumentó.