Toronto. Europa probablemente ya esté en una recesión suave y Estados Unidos bien podría unírsele, pero es poco probable que la turbulencia económica global alcance las profundidades de la crisis del 2008, dijo el economista Stephen Roach de Morgan Stanley.

"A menos que Europa se evapore totalmente ante nuestros ojos, lo que no es mi visión, creo que la probabilidad de una crisis global mayor que fuera tan perjudicial para toda la economía mundial, es baja", dijo Roach, presidente no ejecutivo de Morgan Stanley Asia, en una cena de Toronto CFA Society en la noche del martes.

Roach -uno de los tres conferencistas junto a la estratega de Goldman Sachs Abby Joseph Cohen y el analista de tasas de interés James Grant- dijo que la economía estadounidense "apenas" estaba creciendo y que espera que las grandes economías de la zona euro, Francia y Alemania, pronto empezarán a contraerse.

"Para mí, las mayores economías del mundo desarrollado van derecho al borde de una recesión y probablemente se hundan en una recesión en el transcurso de los próximos doce meses", agregó.

Afirmó que la vía para salir de los problemas de la región del euro es sencilla, aunque no exactamente fácil de llevar a cabo.

"Europa necesita una unión fiscal", aseguró a una audiencia de más de 1.000 personas en un centro de convenciones de Toronto.

"Esto requiere que los 17 países vayan juntos y cedan algo de su soberanía y reconozcan que sin una unión fiscal cohesionada, esta unión monetaria esta condenada al fracaso y se escindirá. Es simple", agregó.

Optimismo sobre China. Roach fue más optimista sobre China, donde ha vivido en los últimos años. Aseguró que las preocupaciones de que una crisis al estilo europeo afecte a los bancos chinos eran "exageradas", pero advirtió que la demanda por materias primas de la enorme economía se aprestaba a caer debido al cambio de China hacia una economía mas centrada en el consumidor.

A su vez, Cohen, cuya firma Goldman Sachs recortó su panorama de crecimiento global del 2012 a un 3,5% desde un 4,3% este martes, dijo que la incertidumbre en Europa seguirá "tendiendo una sombra" sobre las demás economías.

Sin embargo, afirmó que hay voluntad política en Europa para resolver sus problemas de deuda soberana y de capitalización de la banca.

"La recesión que estamos previendo, particularmente en la periferia de Europa, es algo que pensamos no será particularmente abrupta y de alguna manera a estas alturas del próximo año dejaremos el paso a un periodo de crecimiento económico, aunque no un periodo de crecimiento particularmente robusto", añadió.