La morosidad de los consumidores brasileños aumentó en 2014 un 2,3% en comparación con el año anterior, cuando se había reducido un 0,3%, informó la firma Boa Vista SCPC, consultora especializada en protección al crédito.

De acuerdo con Boa Vista SCPC, el indicador de morosidad de 2014 "quedó dentro de lo esperado" para las proyecciones que se tenían para el año, que apuntaban a un crecimiento cercano al 2%.

En diciembre, la morosidad se redujo el 0,7% respecto a noviembre, mientras que en comparación con el último mes de 2013 el indicador registró un alza del 4,2%.

El promedio ajustado de deudas del consumidor brasileño en diciembre, precisó, fue de 1.263 reales (unos US$473,7).

Los criterios "más rigurosos" de los bancos para conceder créditos y la manutención de una baja tasa de desempleo impidieron que el índice de morosidad aumentara aún más en un escenario de "inflación persistente" y "desaceleración de la renta de los trabajadores", añadió la consultora.

Para 2015, la empresa calcula que la morosidad tendrá un leve aumento, hasta el 3%.

El indicador de registro de morosidad se elabora a partir de la cantidad de nuevos registros de deudas vencidas y no pagadas que son informados a la consultora por las empresas acreedoras.

Simultáneamente, la Asociación Nacional de Ejecutivos de Finanzas, Administración y Contabilidad (Anefac) indicó que los intereses de las tarjetas de crédito en 2014 fueron los más altos en los últimos quince años.

Los intereses promedio alcanzaron en diciembre el 11,22% mensual y el 258,26% anual, los mayores desde julio de 1999, cuando eran del 11,74% y del 278,88%, respectivamente.

La Anefac indicó que esa subida obedeció al aumento constante de la tasa básica de intereses aplicada por el Banco Central, que terminó 2014 con un 11,75%, y a la inflación del año, que fue de 6,41%, próxima del 6,5% del tope máximo de la meta oficial.