Kuala Lumpur. Cuando la malasia Aida Othman se inscribió para el nuevo programa de derecho en la universidad, no esperaba convertirse en una de las pocas mujeres que manejan el sector global de finanzas islámicas, valuado en US$1 billón.

La demanda mundial de expertos capaces de asesorar a firmas sobre los principios legales islámicos, llamados "sharia", es responsable por la silenciosa y casi accidental forma en la que las mujeres están convirtiéndose en una pequeña pero poderosa fuerza en un negocio dominado por hombres.

"No hay muchas mujeres que se dediquen a mi actividad", dijo a Reuters Aida, quien dirige el departamento de asesoría en sharia de la mayor firma de abogados de Malasia.

"Estoy contenta de poder mostrarles a los jóvenes graduados y expertos en mi campo que si estás lo suficientemente interesado existe un camino a la asesoría en materia de sharia", dijo la mujer de 41 años, quien estudió en Cambridge y Harvard.

Las finanzas islámicas han incluido a mujeres relativamente rápido en sus 30 años de historia moderna, mientras la floreciente demanda de abogados especializados y la creciente formación de mujeres reescriben las reglas del negocio.

Mientras las finanzas islámicas crecen entre un 15% y 20% anual e ingresan en nuevos mercados desde Australia a Sudáfrica, también se amplía la necesidad de más asesores en materia de la sharia, a fin de estructurar las transacciones financieras según las reglas islámicas que incluyen una crucial veda sobre el interés.

Los asesores en materia de sharia normalmente son expertos en derecho islámico capaces de unir la sharia con las finanzas internacionales y las prácticas legales para ayudar a bancos a desarrollar productos compatibles, que van desde hipotecas a fondos de protección.

En el mundo hay 221 expertos especializados en finanzas islámicas pero sólo un puñado de ellos está muy solicitado, y los mejores seis ocupan casi un tercio de los 1.054 puestos directivos disponibles para expertos islámicos, según un informe publicado este año por Funds@Work.

Este pequeño círculo de hombres domina las juntas de los bancos islámicos pero actualmente hay unas 10 mujeres que prestan asesorías en materia de la sharia en Malasia, hogar del mayor mercado mundial de sukuk, o bonos islámicos.

El número de mujeres especialistas en la sharia en Malasia ha crecido más del triple en los últimos cinco años, según algunos cálculos.

No hay cifras oficiales, pero quienes la practican dicen que no hay mujeres asesoras en la sharia en Oriente Medio.

Malasia. Si bien la cultura ha abierto el camino para el ascenso de las mujeres asesoras en Malasia, convenciones sociales más conservadoras las han mantenido apartadas de la industria de las finanzas islámicas en la región del Golfo Pérsico, según expertos.

"La demanda de asesores en materia de sharia aumentará", dijo Mohamad Safri Shahul Hamid, vice director ejecutivo de MIDF Amanah Investment Bank de Malasia, un coordinador de sukuk.

"¿Veremos acaso más mujeres? En Malasia sí porque querrán seguir el camino iniciado por reconocidas expertas. No estoy tan seguro de lo que ocurrirá en Oriente Medio. Pienso que aún tienen que resolver el tema cultural. Pero están moviéndose en la dirección correcta", indicó Hamid.

Más de la mitad de los 27 millones de habitantes de Malasia son musulmanes y siguen la rama safí del Islam sunita, considerada como más moderada en cuanto a muchos asuntos.

Oriente Medio es hogar de diferentes vertientes del Islam sunita y chií, lo que significa que las mujeres musulmanas gozan de grados variados de libertad.

En Emiratos Arabes Unidos, por ejemplo, las mujeres musulmanas afrontan menos restricciones que aquellas en Arabia Saudita, donde se les prohíbe desde manejar hasta viajar sin un acompañante.

Las mujeres musulmanas en Malasia sufren entre pocas y casi ninguna restricción a sus movimientos, tienen iguales oportunidades educativas y constituyen aproximadamente la mitad de la fuerza laboral total del país.

Las mujeres musulmanas en Malasia rutinariamente ocupan cargos políticos, dirigen grandes corporaciones y el banco central y el regulador de mercados de capitales del país están ambos dirigidos por mujeres.

EONCap Islamic, el brazo de finanzas islámicas del grupo financiero malasio EON Bank, y la unidad local de Kuwait Finance House, están ambas dirigidas por mujeres.

Mujeres ejecutivas también asesoran a Bank Rakyat y Bank Islam, el segundo mayor prestamista de Malasia que funciona bajo las reglas de la sharia, así como también a AmIslamic Bank y a los brazos financieros islámicos locales de HSBC y Standard Chartered.

El ascenso de mujeres expertas en la sharia se debió en parte a la decisión del banco central de Malasia de que un ejecutivo sólo debe asesorar a un banco y a un asegurador a la vez, a fin de evitar conflictos de intereses.