Madrid. La pequeña Murcia se encaminaba este domingo a ser la segunda región de España en pedir ayuda al gobierno central para mantener sus finanzas a flote, al tiempo que medios reportaron que media decena de autoridades locales podrían seguir los pasos de Valencia.

El cómo las 17 endeudadas regiones autónomas de España, que actualmente están fuera de los mercados internacionales, refinanciarán sus 36.000 millones de euros (US$43.755 millones) en deuda este año ha sido una gran fuente de preocupación para inversores luego de que no lograran cumplir con sus metas de déficit el año pasado.

El gobierno central de España creó un fondo de 18.000 millones de euros (US$22.000 millones) a inicios de este mes para aliviar sus problemas de financiamiento.

Consultado en una entrevista con un periódico si Murcia planeaba acudir al fondo creado, el jefe del Gobierno local, Ramón Luis Valcárcel, respondió "por supuesto" y agregó que esperaba que esté disponible para septiembre.

"Que nadie piense que nos van a regalar el dinero, las condiciones van a ser durísimas", dijo a la publicación. "Por dar una aproximación, se pedirían entre 200 y 300 millones. Pero no lo sé todavía", agregó.

Murcia, que posee una población de unos 1,4 millones de personas, buscó este domingo retirar las declaraciones y dijo en un comunicado que estudiaba la posibilidad de utilizar el mecanismo de financiamiento pero que no ha tomado una decisión.

Un comunicado de la región dijo que Valcárcel había hablado de "hispanobonos", otro mecanismo de financiamiento que involucraría la mutualización de la deuda regional y que se ha discutido como una posible opción para las regiones endeudadas.

Sin embargo, la medida aún no se ha puesto en práctica y Murcia debe pagar unos 430 millones de euros (US$522 millones) en préstamos durante el segundo y tercer trimestres de 2012 mientras el dinero escasea.

Temor. La prensa española cree que seis regiones pedirán ayuda luego de que el anuncio de la endeudada región oriental de Valencia asustara a los mercados financieros este viernes, lo que complicó los esfuerzos de Madrid para esquivar un rescate soberano completo.

En una ajetreada tarde, el gobierno también recortó su previsión económica para 2013, lo que indicó que España seguirá en recesión durante gran parte del próximo año, luego de una contracción que se espera llegue a 1,5% en 2012.

Esa caída, que dejó casi a la mitad de los menores de 25 años sin trabajo, ha afectado las recaudaciones de regiones que se comprometieron demasiado en el auge de crédito inmobiliario español la década pasada.