Atenas. Las negociaciones para un canje de deuda griega han tenido avances, pero no hay garantías de que lleven a un acuerdo voluntario con un alto nivel de participación de los tenedores de bonos privados, dijo el viernes una alta fuente de la misión de acreedores internacionales de Grecia.

Los inspectores de la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo, la llamada troika de acreedores, concluyen el viernes una visita de una semana a Atenas.

Grecia está apostando a definir un nuevo plan de rescate con el FMI, la UE y el BCE y los bancos privados que involucre un complejo acuerdo de reducción de deuda antes de los grandes vencimientos de bonos previstos para el primer trimestre del 2012.

"Las discusiones (sobre el canje de deuda) son constructivas, son útiles, pero en este momento es demasiado pronto para decir cuál será el resultado", dijo el alto funcionario de la troika que declinó ser identificado.

Un acuerdo con los inversionistas privados que tienen cerca de 206.000 millones de euros en bonos griegos es clave para reducir la enorme carga de deuda del país.

Pero el acuerdo se ha retrasado debido a temas como el estatus crediticio y los cupones de interés de los nuevos bonos para que el sector oficial ofrezca garantías legales.

El funcionario dijo que las conversaciones apuntaban a un acuerdo voluntario y a evitar una caótica cesación de pagos, pero agregó que no existían garantías de éxito. Añadió que Grecia no podía tomar ayuda internacional adicional para garantizarlo y que debía tomar medidas rápidas de reforma.