París. A menos de tres meses de las elecciones, el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, habla hoy a la nación para anunciar nuevas medidas contra la crisis, entre ellas algunas polémicas como el aumento de gravámenes.

Diversas fuentes señalan que entre los ajustes figura el alza del Impuesto al Valor Agregado (TVA, por sus siglas en francés) a un grupo de productos importados para reducir las cargas que pagan las empresas a la Seguridad Social.

La medida es rechazada por la mayoría de la población debido a que trasladará a las familias el costo de estos servicios y, al mismo tiempo, se reducirán las cuotas pagadas por los empresarios y el Estado.

Otra medida previsible es permitir a los propietarios modificar la jornada laboral diaria o variar los salarios según marchen sus negocios.

Aunque estos ajustes no fueron discutidos en la cumbre del 18 de enero entre las autoridades, los empresarios y los sindicatos, el presidente y varios de sus ministros las han anunciado de manera pública en los últimos días.

En esa oportunidad Sarkozy se comprometió a impulsar el trabajo a tiempo parcial, crear centros de preparación para quienes lleven más de dos años cesantes y contratar nuevo personal para la agencia estatal de gestión de empleos.

La Confederación General del Trabajo respondió que estas iniciativas no tendrán un impacto real en el problema del desempleo, que en 2011 creció más del 5% respecto al año anterior, informó Prensa Latina.

Analistas estiman que con su intervención de más de una hora, el mandatario tratará de acortar la diferencia con el candidato del Partido Socialista, François Hollande, a la cabeza en todas las encuestas de intención de voto para las elecciones presidenciales.

Sarkozy no ha anunciado aún su candidatura, pero nueve de cada 10 franceses dan por hecho que va a intentar un segundo mandato.