Sidney. El oro tocó un nuevo récord este lunes y las acciones japonesas alcanzaron su máximo cierre en tres meses, mientras las bajas tasas de interés en las economías avanzadas impulsan a los inversores a buscar mayores rendimientos y protección contra la inflación.

El dólar subía sostenidamente mientras los operadores continuaban desarmando posiciones cortas tras los datos de empleo en Estados Unidos mejores a lo esperado, y con los problemas de deuda en Irlanda y otros países de la eurozona pesando sobre el euro.

Las políticas monetarias laxas y el tibio crecimiento económico en gran parte de los países desarrollados han alimentado la búsqueda de mejores rendimientos.

Los fuertes datos de empleo del viernes alentaron aún más el paso a activos de riesgo, aunque el efecto era débil en el mercado de divisas por el rebote del dólar.

El índice que mide el desempeño del dólar contra una canasta de monedas subía 0,4%, extendiendo su rebote desde mínimos de 11 meses registrado la semana pasada, alejando al yen de máximos de 15 años, y ofreciendo algún respiro a los exportadores japoneses.

El promedio Nikkei de la bolsa de Tokio subió 1,1% y alcanzó su mejor cierre desde fines de julio, además de tener el mejor desempeño entre los referenciales de las bolsas en Asia.

El índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas perdía 0,07% pero se mantenía muy cerca del máximo de dos años y medio que registró este viernes.

Las acciones en Shanghái alcanzaron máximos en siete meses y la bolsa indonesia trepó a un nuevo récord mientras los fondos extranjeros siguen inundando los mercados emergentes de crecimiento rápido, alentados por expectativas de que las tasas de interés en Estados Unidos seguirán cerca de cero por un buen rato.

Los precios firmes de las materias primas empujaron a las acciones relacionadas, aunque el rebote del dólar recortó ganancias en los valores de los metales y del petróleo.

El oro, un refugio tradicional contra la inflación, trepó momentáneamente a un récord por encima de US$1.398 la onza en medio de preocupaciones de que las nuevas medidas anunciadas por la Reserva Federal inevitablemente alimentarían presiones inflacionarias que podrían ser difíciles de contener.

El petróleo se mantiene cerca de máximos de dos años, y la plata tocó su nivel más alto en 30 años.

Aunque los mercados de divisas parecían rehuir al riesgo el lunes tras una caída en el euro por debajo de US$1,40 que arrastraba a monedas de alto rendimiento, algunos inversores no estaban seguros si las ventas de euros podrán durar.