Singapur. Las bolsas asiáticas cayeron este lunes, destacándose el cierre del Nikkei japonés por debajo de un nivel clave de soporte, ante el temor de los inversores por una anémica recuperación de la economía global, mientras que el yen tocó un máximo de 9 años contra el euro.

Los últimos datos económicos conocidos, particularmente aquellos provenientes de Estados Unidos y Europa, han mostrado señales de fatiga de la economía global pese a la extensión de políticas monetarias de estímulo en la mayoría de los países, impulsando a los inversores a evitar activos de riesgo.

El índice Nikkei de la bolsa de Tokio cayó un 1,3%, perforando el piso clave de los 9.000 puntos por primera vez en 15 meses, presionado por las ventas de fondos de cobertura e inversores extranjeros.

Los inversores se han estado desprendiendo en las últimas semanas de las acciones japonesas, en medio de temores de que la apreciación sin límites del yen podría socavar aún más la tibia recuperación de la economía del país.

El índice Nikkei ha perdido casi un 15% en lo que va del año, comparada con la caída de un 2,6% en el mismo periodo del índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas.

El rango de los 9.000-9.100 puntos había sido un firme soporte técnico para el Nikkei desde 2009.

El índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas caía 1,2%, pero las pérdidas eran limitadas por el alza en la bolsa de Shanghái, por robustos reportes de ganancias, y por la resistencia de los mercados en el sudeste asiático.

En los mercados de divisas, el euro cayó hasta un mínimo de 106,80 yenes, su nivel más bajo desde noviembre de 2001, tras haber quebrado el nivel de soporte a alrededor de 107,27 yenes, mínimo tocado en junio de este año.

Contra el dólar, el euro tocó un mínimo en seis semanas, a US$1,2614.

El oro al contado cayó más de US$2, a US$1.221 la onza, tras tocar un mínimo de una semana a US$1.219,30, cuando las caídas en las bolsas empujaron a los inversores a vender oro para cubrir pérdidas mientras un dólar más firme sumaba presión.

El precio del crudo estadounidense caía 75 centavos, a US$72,35 por barril, tras tocar un mínimo de siete semanas a US$72,20 ante la apreciación del dólar y cuando una decepcionante temporada de mayor tráfico en Estados Unidos se acerca a su fin, sin provocar una caída estacional en los niveles de los inventarios.