Tokio. El índice Nikkei de la Bolsa de Tokio volvió a máximos en 10 meses con una subida de un 1,2% ante una entrada de inversores extranjeros por el bajo riesgo inflacionario en Japón.

A pesar de la incertidumbre por los altos precios del petróleo y los acontecimientos en Oriente Medio, los inversores podrían impulsar al Nikkei, aunque las ganancias se verán limitadas por el maquillaje de cierre de año fiscal.

La caída de un 3% que sufrió el referencial la semana pasada creó especulaciones sobre el inicio de una tendencia bajista en el corto plazo.

Pero los inversores compraron papeles por la vigencia de los factores que llevaron a un repunte de un 17% desde noviembre: el exceso de liquidez, unos resultados de empresas más fuertes y las esperanzas de una recuperación de la economía estadounidense.

"Los inversores estadounidenses y europeos han sido los principales participantes en el mercado japonés, pero los inversores asiáticos se han sumado porque Japón es uno de los pocos países con bajo riesgo de subida de tasas de interés", expresó Shun Maruyama, estratega de Credit Suisse.

El Nikkei cerró con un alza de 129,94 puntos, un 1,22%, a 10.754,03 tras abrir a 10.676,24 y oscilar entre 10.672,91 y 10.754,03. El índice más amplio Topix avanzó un 1,3% a 963,7 puntos.