Caracas. La Asamblea Nacional que se instalará en febrero de 2011 enfrentará una serie de retos económicos fundamentales. En primer lugar, encontrará una economía en recesión, aún cuando algunas entidades, como el BBVA, proyectan que el Producto Interno Bruto cerrará con saldo positivo el próximo año.

La contracción de la economía es resultado de una serie de desequilibrios, macro y microeconómicos, que se han venido acumulando a lo largo de los últimos diez años.

Venezuela es, por ejemplo, la única economía del continente, junto con Argentina, que no ha logrado reducir la inflación a escalas inferiores a dos dígitos.

Casi todos los pronósticos, conocidos a esta fecha, apuntan que la inflación se ubicará entre 25% y 30% para el cierre de 2010. Hay proyecciones para escoger. Algunos economistas, como José Manuel Puente, profesor del Iesa, han dicho que la recesión hará que los precios no suban a la par que los costos de producción; mientras que otros, como Jesús Cacique, muestran cifras que indican lo contrario.