Lima. Tres de cada cuatro trabajadores peruanos pertenecientes a la Población Económicamente Activa (PEA) y que se encuentran ocupados, se desempeña en un empleo informal (75%).

Así lo señala el Instituto Nacional de Estadísticas e Informática (Inei). La situación se agrava si se considera que en el caso de los más jóvenes y de las personas mayores de 65 años, nueve de cada diez trabaja de manera informal.

La informalidad se ubica en el 61% de la cantidad de trabajo total disponible; sin embargo, su producción representa menos de la quinta parte del PBI (19%). Esto ratifica la baja productividad del empleo en el sector informal.

Así, de cada diez, cuatro no tienen seguro de salud, y siete no cuentan con cobertura de pensiones. Ante esta situación, la inversión en educación de calidad, tecnología e infraestructura resultan claves.

Con el fin de reducir la informalidad en 50%, se debe incrementar la productividad en 140%, según cifras de la Organización Internacional de Trabajo. Resulta crucial la implementación de una política de Estado que incentive la competitividad en el Perú a largo plazo.

Las empresas informales se concentran, principalmente, en los sectores agropecuario (33.8%) y comercio (23.9%).