Sao Paulo. El peso mexicano está mejor posicionado en Latinoamérica para beneficiarse de una posible ronda de impresión de dinero en las economías desarrolladas, pero cualquier nueva alza sería limitada tras la fuerte escalada vista en enero, según reveló este jueves un sondeo de Reuters.

Otras monedas latinoamericanas, como el sol peruano y el real brasileño, se mantendrían en sus actuales niveles este año pese a los abundantes flujos de dólares. Esto reflejaría el temor a las intervenciones de los bancos centrales y a rebajas de tasas en el caso de Brasil.

No obstante, el amplio rango de las proyecciones a un año pone de relieve lo complicado que puede ser el escenario para los mercados latinoamericanos este año.

El peso mexicano debería cotizar en torno a las 13 unidades por dólar para fines de julio, para luego subir a 12,70 hacia enero del 2013, conforme Estados Unidos recupera velocidad, según la mediana de las proyecciones de un sondeo de Reuters entre 23 analistas.

El real brasileño, por otro lado, debería caer a la línea de 1,75 durante el año, dado que los inversores temen otra fuerte intervención del Banco Central para proteger a los exportadores y a la industria local.

Las monedas latinoamericanas estuvieron entre las de mejor desempeño en los mercados emergentes en enero, después de que el Banco Central Europeo inyectó 489.000 millones de euros en dinero barato a tres años al sistema bancario.

"Ha pasado un largo rato desde que hemos visto tal optimismo entre los clientes, al menos en el corto plazo", dijeron en un reporte David Beker y Marcos Buscaglia, economistas de Bank of America Merrill Lynch para Latinoamérica.

"El catalizador de este optimismo es claro: la inyección de liquidez del BCE que hubo a fin de año, que inicialmente no fue muy percibida, pero que ahora es considerada por muchos como un alivio cuantitativo disfrazado", agregó.

El peso mexicano se apreció 7% en enero a 13.0400 unidades por dólar, anotando su mayor avance mensual desde marzo del 2009, mientras que el real brasileño subió 6,8% a 1,7463 dólares, su mejor mes desde octubre.

En Estados Unidos también habría disponible dinero barato -que usualmente busca activos con altos rendimientos en los mercados emergentes. Doce de 18 firmas que operan directamente con el banco central estadounidense esperan otra ronda de alivio cuantitativo en el primer semestre de este año, una opción considerada por el presidente de la Fed, Ben Bernanke.

El peso mexicano se beneficiaría por sus estrechos lazos con Estados Unidos, por una postura más conservadora de su banco central en lo que respecta a intervenciones en el mercado y también por su débil desempeño del 2011, cuando cayó 11,5%.

"Tras el mensaje bajista de la Fed, vemos espacio para más apreciación del peso mexicano", dijeron analistas de BNP Paribas en un reporte. "Hemos estado diciendo que el peso mexicano era la moneda más barata de la región", agregaron.

Distintas estrategias. Además de Brasil, los inversores son recelosos de los posibles esfuerzos de otros gobiernos para limitar el alza de sus monedas. Tal es el caso de Perú, donde el Banco Central ha comprado dólares en el mercado al contado para evitar que el sol renueve sus máximos en 15 años.

La proyección mediana para la moneda peruana en el sondeo de Reuters apuntó a que el sol se mantendría en torno a las 2,70 unidades por dólar.

El Banco Central de Chile también tiene un récord de intervenciones en el mercado, tras comprar US$12.000 millones en 2011. Además de eso, los analistas están analizando aún su nueva estrategia de recorte de tasas.

La entidad rectora chilena redujo su tasa de interés en 25 puntos básicos a 5,0% el 17 de enero, en una decisión sorpresiva.

"Más que cualquier mercado emergente, el peso chileno tiende a responder a la ampliación o al estrechamiento del diferencial de las tasas de interés", dijeron analistas de HSBC en un informe, señalando que la cuenta corriente del país ya se ha vuelto deficitaria ante las menores exportaciones de cobre vistas en el 2011.

Según esa misma perspectiva, el peso colombiano debería beneficiarse del alza de 25 puntos básicos en la tasa dispuesta recientemente por el Banco Central del país, dijo el economista Alberto Ramos de Goldman Sachs.

"Las sólidas condiciones de la demanda, la fuerte inversión extranjera directa y un Banco Central alcista apoyan el panorama del peso colombiano", escribió Ramos en su reporte.