El nuevo ministro de Hacienda paraguayo, Santiago Peña, asumió este lunes con el compromiso de mantener la estabilidad fiscal en un contexto de alto déficit y mejorar la administración tributaria sin crear, por el momento, nuevos impuestos.

Peña, de 36 años y un ex director del Banco Central, reemplaza a Germán Rojas, quien renunció por motivos personales luego de 16 meses en el cargo.

El nuevo ministro aseguró que cuenta con el apoyo pleno del presidente Horacio Cartes para una gestión que orientará a contener el gasto corriente para controlar el déficit del presupuesto 2015 de 3,4% del Producto Interno Bruto (PIB).

"Lo más importante es tener la reglamentación del presupuesto y a partir de ahí la implementación de un riguroso plan financiero (...) El compromiso del poder ejecutivo es el cumplimiento de la ley de responsabilidad financiera", dijo Peña en la sede del Gobierno.

La norma aprobada a finales del 2013 establece un techo de 1,5% del PIB al déficit desde este año.

"El trabajo en la mejora de la administración tributaria va a continuar. La idea es continuar con la línea del ministro Rojas respecto a la sostenibilidad de las finanzas", agregó Peña, quien seguirá teniendo el mismo equipo de colaboradores que su antecesor.

Analistas dijeron que el éxito en la gestión del nuevo ministro dependerá de su habilidad para lograr reducir el gasto corriente sin ceder a presiones políticas.

"El anterior ministro trató de mantener las cuentas fiscales y no pudo, entonces renunció (...) el nuevo entra en un callejón sin salida que además es un laberinto. No es posible financiar el tremendo déficit sin recursos suficientes", dijo el analista independiente Ricardo Rodríguez.

El funcionario saliente tuvo desencuentros con colegas y gobernadores por el manejo del presupuesto y algunos atribuyeron su alejamiento a una falta de apoyo político para sostenerse e impulsar reformas.