Firmar con la sociedad un nuevo pacto fiscal, reorganizar la deuda y el gasto público, así como promover la aprobación de leyes que permitan al Estado combatir la evasión de impuestos son los principales retos de Otto Pérez Molina en el área financiera, al asumir el poder el 14 de enero próximo.

Todos esos desafíos son vitales para cumplir las promesas realizadas durante su campaña electoral y plasmadas en el plan de trabajo del PP para los próximos cuatro años.

Entre las acciones por emprender, según los futuros responsables de la referidas áreas están la renegociación de la deuda que asciende a Q92 mil millones (US$11.567M), vencer la rigidez del presupuesto y lograr un acuerdo con las bancadas del nuevo Congreso de la República.

Pavel Centeno, futuro ministro de Finanzas, dijo que de cumplir con lo propuesto, se sentarán “bases solidas para tener un Estado fuerte”.

El ministro de Finanzas designado aseguró que su principal preocupación no es lograr la actualización tributaria o la reestructuración de la deuda del país, sino la “excesiva rigidez de las normas presupuestarias”.

“El problema de la rigidez del presupuesto es grande. De nada nos sirve mejorar la recaudación si no podemos crear los espacios presupuestarios para utilizar esos recursos extras”.

Este fue uno de los principales obstáculos durante el gobierno de Álvaro Colom, lo que obligó a sus ministros a acudir constantemente al Congreso.


Pérez Molina aseguró que una de las principales estrategias para solventar los problemas de liquidez del Estado es renegociar la deuda.

Centeno explicó que hay una propuesta para renegociar los plazos de pago con las entidades internacionales.

“Queremos renegociar la deuda para aumentar los plazos; eso nos permitirá tener recursos y no adquirir más deuda a corto y mediano plazo”, agregó.

Miguel Gutiérrez, experto en macroeconomía del Central American Business Intelligence (Cabi), sostuvo que esa acción es prioritaria.

“Además de reordenar la deuda y renegociar plazos más largos, es necesario transparentar el gasto y contenerlo”, afirmó.

Según Gutiérrez, se deben reordenar las finanzas del Estado lo más pronto posible. “La actualización tributaria contiene varios ejes que desde ya conversamos con diversos sectores, como la lucha contra el contrabando, evasión fiscal y reformas a las leyes del Impuesto al Valor Agregado e Impuesto Sobre la Renta”, añadió Centeno.

La meta del presidente electo, Otto Pérez Molina, es aumentar la carga tributaria entre 1,3% y 1,5% en el 2012.

En el 2011, ese índice se ubicará en 11,2% del total de la producción de todo el país (PIB), afirmó el actual ministro de Finanzas, Alfredo del Cid.


Hugo Maúl, economista del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales, indicó que el Congreso tendrá un papel determinante en mejorar las condiciones de Guatemala en materia financiera y fiscal.

“El Congreso tendrá responsabilidad en reformar el Impuesto Sobre la Renta, modificar la Ley Orgánica del Presupuesto, aprobar la ley antievasión 2 y promover una de aduanas”, dijo.

Maúl asegura que el Congreso debe comprometer una agenda mínima para garantizar el inicio de un proyecto de país.

Gudy Rivera, diputado reelecto por el PP, indicó que preparan esa agenda a solicitud del nuevo gobierno.

Maúl considera que en materia fiscal el principal obstáculo podría ser el sector empresarial organizado.

Marco Augusto García, presidente del Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras, asegura que están dispuestos al diálogo y a las propuestas de Nación.