Toronto. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, satisfecho tras lograr una extensa reforma a las regulaciones de Wall Street, instó al Congreso de su país a debatir su propuesta para aplicar un impuesto a los bancos que recaudaría US$90.000 millones en 10 años.

Obama desea aplicar un impuesto de 0,15% sobre pasivos a las mayores instituciones financieras de Estados Unidos, a fin de recuperar los fondos públicos inyectados en rescates.

"Necesitamos imponer un arancel a los bancos que fueron los mayores beneficiarios de la asistencia pública durante la crisis financiera, a fin de que podamos recuperar cada centavo del dinero de los contribuyentes", aseveró el mandatario durante su discurso semanal por radio e internet.

Obama, quien se encuentra en Canadá para asistir a la cumbre de líderes de las mayores economías mundiales, también usó el discurso para expresar su satisfacción por el acuerdo de negociadores en el Congreso sobre la histórica reforma a las regulaciones financieras de Estados Unidos.

Obama espera que los cambios sean vistos como modelos para otros países durante la cumbre del Grupo de las 20 economías el sábado y el domingo.