Yokohama, Japón. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, llamó este sábado a las economías con grandes superávits a dejar de contar con las exportaciones para su crecimiento, y su par chino se comprometió a depender más en la demanda doméstica y a reformar gradualmente su divisa.

Ambos líderes hablaban un día después de que una cumbre en Seúl del Grupo de los 20 (G-20) sólo consiguió vagos compromisos para avanzar una frágil recuperación económica global.

"Una de las lecciones importantes que nos dejó la crisis económica son los límites de depender principalmente de los consumidores estadounidenses y de las exportaciones asiáticas para impulsar el crecimiento económico", dijo el mandatario estadounidense, Barack Obama, en un discurso a una reunión con líderes empresariales.

Más tarde, él se sumó a otros líderes -incluyendo los de China y Japón- en la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC, por su sigla en inglés) en Yokohama, Japón, para un fin de semana de discusiones sobre políticas para asegurar un crecimiento balanceado.

En la cita también se discutirá la formación de una vasta área de libre comercio en el Asia Pacífico, la región de crecimiento económico más rápido del mundo.

"Mirando hacia adelante, ninguna nación debería asumir que su camino hacia la prosperidad está simplemente pavimentado con exportaciones hacia Estados Unidos", sostuvo Obama en la escala final de una gira de diez días por Asia que también lo llevó por India, Indonesia y Corea del Sur,

Las relaciones entre Washington y Pekín se han visto tensas por las quejas estadounidenses de que China mantiene subvaluada a su divisa yuan.

Por su parte, Pekín sostiene que la política de dinero fácil de la Reserva Federal estadounidense busca debilitar el dólar para impulsar las exportaciones.

El presidente de China, Hu Jintao, dijo que su país quiere expandir el crecimiento de su demanda doméstica y que seguirá comprometido a reformar su tasa cambiaria "tomando como base mantener la iniciativa, el control y la gradualidad".

Hu dijo al foro regional que China "hará vigorosos esfuerzos por establecer medios efectivos para expandir la demanda doméstica, especialmente la de los consumidores".

El rápido crecimiento de China ha ayudado a apuntalar la economía global y un repunte bursátil en Asia, mientras que Estados Unidos y Europa han debido luchar con un alto desempleo y problemas financieros.

China seguirá sosteniendo que un balance internacional de pagos equilibrado es importante para asegurar la estabilidad macroeconómica, declaró Hu.

China ha criticado con fuerza las políticas de dinero fácil de Estados Unidos, advirtiendo que Washington podría desestabilizar la economía global e inflar burbujas de activos luego de que la Fed anunció que inyectaría hasta US$ 600 mil millones en la economía.