Washington. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, instó este sábado a aprobar una reforma que limite los proyectos de legisladores con fondos conocidos como "earmarks", señalando que podría ayudar a que demócratas y republicanos hallen terreno común en los planes de recortar los gastos superfluos.

Respondiendo a la petición de Obama, políticos republicanos dijeron que una conferencia de la Cámara de Representantes votará la semana próxima para buscar una prohibición de gastos superfluos en el próximo Congreso, que entrará en funciones en enero, y desafiaron al presidente a comenzar a vetar todo proyecto con gastos adicionales innecesarios.

Obama ha estado compitiendo contra el nuevo poder de los republicanos desde las elecciones legislativas el 2 de noviembre, cuando lograron el control de la Cámara de Representantes y redujeron la mayoría demócrata en el Senado.

Las encuestas mostraron que los votantes castigaron a los demócratas de Obama por políticas económicas que han fracasado en la reducción del desempleo cercano a dos dígitos y ante lo que muchos consideran como gastos excesivos del gobierno.

Obama utilizó esta semana su discurso semanal por radio para renovar su promesa de imponer disciplina fiscal y buscar reducir una práctica de larga data que permite a legisladores de ambos partidos fijar fondos de proyectos especiales para sus propios distritos.

Los esfuerzos para reducir estos gastos extra o "earmarks" han enfrentado formidables obstáculos políticos.

Los gastos superfluos representaron menos de US$16.000 millones de gasto federal en el año fiscal que finalizó el 30 de septiembre del 2009, menos del 1% del presupuesto federal que el Congreso controla en forma directa.

Aún reconociendo que estos gastos extra constituyen sólo una pequeña parte del presupuesto federal, Obama insistió: "En lo que se refiere a señalar nuestro compromiso de responsabilidad fiscal, encararlos tendría un importante impacto".

"Coincido con esos miembros republicanos y demócratas del Congreso que han dicho recientemente que en estos días de desafío, no podemos permitirnos lo que llamamos gastos extra", dijo Obama.

"Tenemos la posibilidad no sólo de arrojar luz sobre un mal hábito de Washington que hace perder miles de millones de dólares de los contribuyentes, sino de dar un paso para restaurar la confianza pública", dijo, mientras instaba a legisladores a "llegar a todas las líneas partidarias".