El presidente Barack Obama, acusado por el líder republicano en la Cámara de Representantes de llevar a Estados Unidos hacia un "abismo fiscal", dijo este sábado estar dispuesto a trabajar con los congresistas de la oposición en un plan integral para reducir el déficit presupuestario.

Sin embargo, Obama aclaró este plan debe incluir necesariamente un alza de impuestos a los ricos.

Obama está buscando alcanzar un acuerdo con los legisladores republicanos sobre cómo evitar que una combinación de fuertes subidas de impuestos y recortes en los gastos comience a regir a principios del próximo año, sumiendo a la mayor economía del mundo en una recesión.

En su discurso radial de todas las semanas, Obama reiteró su llamado a los republicanos a extender a la clase media los recortes de impuestos y dejar que las tasas de impuestos suban para los ricos.

El mandatario dijo también que estaría dispuesto a encontrar formas de reducir los costos de salud y hacer recortes adicionales a los programas sociales del gobierno.

"Podemos y debemos hacer más que simplemente extender a la clase media los recortes de impuestos", dijo Obama.

"Estoy dispuesto a trabajar con los republicanos en un plan que impulse el crecimiento económico, cree empleos y reduzca nuestro déficit, un plan que le dé un poco de lo quieren a ambos lados", agregó.

Los republicanos se han opuesto a los aumentos de las tasas de impuestos, que aseguran dañaría a las pequeñas empresas y frenaría el crecimiento económico.

A tres semanas de que se cumpla el plazo para evitar la crisis fiscal, el líder republicano en la Cámara de Representantes, John Boehner, dijo este viernes que el gobierno ha adoptado una postura intransigente que no ha permitido resolver el problema.

Sin embargo, Obama dijo que la reelección conseguida el mes pasado y los triunfos demócratas en ambas cámaras del Congreso mostraban un importante apoyo a su postura.

Los planes de ambos partidos podrían recortar el déficit en más de cuatro billones de dólares en los próximos diez años, pero difieren en cómo llegar ahí.

Los republicanos quieren recortes más drásticos en el gasto de los programas de ayuda social, como el plan de salud para los ancianos Medicare, mientras que Obama busca recaudar más ingresos con aumentos de impuestos e impulsar algún gasto para estimular la lenta economía.