Washington. El presidente Barack Obama, en un llamado de unidad a su base demócrata, prometerá este lunes vetar cualquier recorte a Medicare si el Congreso no logra elevar los impuestos a las corporaciones y estadounidenses ricos para reducir el déficit de Estados Unidos.

Las recomendaciones de Obama a un "súper comité" del Congreso generaría una rebaja del déficit de más de US$3 billones durante la próxima década, sostuvieron sus asesores, y cerca de la mitad de ese recorte vendría de mayores ingresos por impuestos.

Presionado por los demócratas para que defienda los programas de salud Medicare y Medicaid mientras busca animar a sus partidarios antes de la elección del 2012, Obama exigirá que todos los estadounidenses compartan la carga de controlar el presupuesto.

"El vetará cualquier proyecto de ley que quite un centavo a los beneficios del Medicare de los que dependen los ancianos sin que se pida a los estadounidenses más ricos y a las mayores corporaciones que paguen lo justo", dijo un funcionario de alto rango del gobierno a periodistas.

Los programas Medicare, para los estadounidenses ancianos y minusválidos, y Medicaid, para los más pobres, son considerados por analistas como las mayores cargas que contribuyen al déficit de largo plazo del país.

El llamado súper comité de seis legisladores demócratas y seis congresistas republicanos está buscando al menos US$1,2 billones en nuevos ahorros antes del 23 de noviembre. Eso es además de los US$917.000 millones en ahorros durante 10 años acordados en agosto para elevar el límite de deuda de Estados Unidos.

Obama presentará sus recomendaciones en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca a las 10.30 hora local (1430 GMT) de este lunes.

"En sus comentarios mañana, el presidente aclarará que no va a apoyar ningún plan que pida que algunos estadounidenses lo hagan todo, y nada a otros", dijo el funcionario.

El plan incluirá una "Regla Buffett", nombrada en referencia al multimillonario inversor Warren Buffett, que establecería una tasa tributaria mínima para cualquiera que gane más de un millón de dólares al año.

Una medida populista, el impuesto sólo se aplicaría a una pequeña minoría de los millones de estadounidenses que presentan declaraciones de impuestos cada año. Pero asesores de la Casa Blanca dijeron que establecería un criterio de equidad que rendiría más ingresos si se convierte en ley.

El Congreso puede ignorar sus sugerencias. La Cámara de Representantes está controlada por los republicanos, que se oponen a las alzas de impuestos y es probable que la recomendación no tenga futuro.

El primer intento de Obama por lograr recortes al déficit antes del 23 de diciembre para evitar dolorosas rebajas automáticas será observado con atención.

Los inversores quieren evidencias de que el proceso político en Washington es capaz de controlar el creciente déficit de Estados Unidos y su deuda, después de que la agencia Standard a Poor's rebajó la calificación AAA del país en agosto.