El banco central de China enfrenta diversas presiones para cumplir objetivos de diferente naturaleza, sin embargo, el uso hábil de varios instrumentos monetarios está ayudando a calmar las tensiones y a cumplir las metas del banco.

Durante el año pasado, el Banco Popular de China (BPCh) ha evitado los recortes a las tasas de interés y los reajustes a los coeficientes de reserva obligatoria (RRR, por sus siglas en inglés). Una serie ampliada de instrumentos, como las operaciones de recompra inversa y los mecanismos de crédito, están gestionando la liquidez y apoyando el crecimiento.

El BPCh evitó de nuevo hoy las subastas de operaciones de recompra y se abstuvo de añadir efectivo al sistema bancario durante 13 días consecutivos, el periodo más largo desde que comenzaron a principios del año pasado las operaciones de mercado abierto diarias.

Desde el 24 de marzo, el BPCh ha sacado 490.000 millones de yuanes (alrededor de 71.000 millones de dólares) del sistema porque la liquidez se mantuvo en un "nivel relativamente alto" a pesar de un ligero descenso.

Evitar las subastas de operaciones de recompra inversa reduce el apalancamiento en el sistema y calma las burbujas de activos, de acuerdo con Wen Bin, investigador del Banco Minsheng de China.

El BPCh también tiene la responsabilidad de ayudar a estabilizar los precios, apoyar al yuan y mantenerse enfocado en el crecimiento en una economía en reestructuración que está creciendo a su nivel más lento en un cuarto de siglo.

El año pasado, el gobernador del BPCh, Zhou Xiaochuan, prometió una manera más "dinámica" de manejar la oferta monetaria para cubrir la demandas de la reforma y el desarrollo. El banco recortó las tasas de interés de referencia y el RRR en cinco ocasiones en 2015, aunque sólo  hizo un recorte al RRR a inicios de 2016.

Reducir las tasas de interés o el RRR podría estimular el crecimiento, pero se corre el riesgo de alimentar la especulación acerca de la flexibilización monetaria, hacer crecer las burbujas de activos y poner al yuan bajo presión.

Este alejamiento de los instrumentos tradicionales sugiere una mayor atención a los nuevos riesgos financieros, eliminándolos antes de que surjan y enfocándose en el desapalancamiento.

Al mantener las tasas de interés sin cambio, el banco central ha sido capaz de garantizar la liquidez, obliga al uso más eficiente de capital y reduce el apalancamiento sin cortar la recuperación prometedora del año pasado en la economía.

Wang Chuan, de la Academia Nacional de Estrategia Económica, desea que el BPCh amplíe sus instrumentos para el manejo de liquidez a corto plazo y dé prioridad a la estabilización de los precios y a la reestructuración económica.

Las mejorías continuas en la economía junto con una inflación leve dan al banco central más espacio de maniobra. Los datos publicados hoy muestran que el crecimiento en la inflación al consumidor se mantuvo baja en 0,9 por ciento en marzo, mientras que los precios de fábrica aumentaron a un ritmo más lento, una mayor más evidencia de un crecimiento económico firme y una inflación moderada.

El BPCh probablemente continuará impulsando más las tasas de mercado, pero eso tiene que ver más con la debilidad del yuan y el desapalancamiento que con la inflación, de acuerdo con el economista en jefe para Asia de Bloomberg, Tom Orlik.