40% de los jóvenes latinoamericanos no forman parte del sector formal de la economía, una cifra que se incrementa hasta 60% en el caso de las mujeres jóvenes, quienes, al empezar su vida laboral de forma irregular, presentan serias dificultades para incorporarse al mercado legal. 

De acuerdo con información publicada por EFE, esa es una de las conclusiones del informe "Perspectivas económicas de América Latina 2017", presentado este lunes en la Casa de América de Madrid, donde se señaló a la informalidad laboral, las malas perspectivas macroeconómicas y la falta de acceso a programas de capacitación como los principales retos para este colectivo. 

Según el economista jefe para América Latina de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Ángel Melguizo, la informalidad en el mercado laboral es "una trampa que dura y afecta en el tiempo".

El documento, elaborado por la Ocde con el apoyo de la CAF y la Comisión Económica para América Latina (Cepal), señala algunas medidas para "ofrecer mejores oportunidades de inserción social y laboral para los jóvenes". 

Según el informe, los nuevos programas de capacitación deben mirar al futuro desde tres perspectivas, "el empleo, la política y las ciudades", ámbitos de los que en la actualidad, "están desvinculados". 

"Hay mucho que ganar empoderando a los jóvenes. Si pasan del sector informal al formal y empiezan a trabajar esto subiría 3% o 4% el Producto Interior Bruto (PIB) promedio de la región", concluyó Melguizo.