La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) detectó 18 nuevos regímenes fiscales preferenciales, con lo cual se suman un total de 175 de estos regímenes en más de 50 jurisdicciones alrededor del mundo.

Un régimen fiscal preferencial es aquel que otorga algún tipo de beneficio fiscal en comparación con otros países, por ejemplo, tasas de impuestos menores, reducciones a la base gravable o condiciones especiales para el pago de gravámenes.

De esta manera, la organización encontró en Barbados, Chile, Kenya, Luxemburgo, Malasia, Singapur, República Eslovaca, Turquía y Uruguay un régimen preferencial en cada uno, mientras que en Aruba y Lituania se encontraron dos en cada uno y en Vietnam cinco.

“De los 175 regímenes, 31 de éstos han sido cambiados; 81 regímenes requieren aún de cambios legislativos que están en progreso; se ha determinado que 47 de ellos no representan un riesgo para el Plan de Acción contra la erosión de la base impositiva y la transferencia de beneficios (BEPS, por su sigla en inglés); cuatro tienen características dañinas o potencialmente dañinas, mientras que 12 regímenes todavía están bajo revisión”, detalló la organización.

De acuerdo con el Plan BEPS, creado en el 2016 por la OCDE y el G20, aquellas jurisdicciones que sean detectadas como regímenes fiscales preferentes tendrán la oportunidad de derogar el régimen o de eliminar las características que lo vuelven “nocivo”.

Agregó que en Lituania, Luxemburgo, Singapur y República Eslovaca los regímenes fueron diseñados para cumplir con las normas impuestas en el Foro sobre Prácticas Fiscales Dañinas, cubriendo todos los aspectos de transparencia, intercambio de información, actividades sustanciales y no son considerados como dañinos.

Por otro lado, Chile, Malasia, Turquía y Uruguay eliminaron o enmendaron las características perjudiciales de sus regímenes, mientras que se determinó que Kenia y dos regímenes en Vietnam no presentan riesgos a la acción 5 del Plan BEPS.

El Plan BEPS está compuesto por un total de 15 acciones, donde la acción 5 pretende combatir las prácticas tributarias perniciosas, teniendo en cuenta la transparencia y la sustancia. Es en esta acción en donde se han detectado los regímenes fiscales preferenciales.

De acuerdo con cifras de la organización, la erosión de la base y el traslado de beneficios representan pérdidas para los fiscos entre US$100.000 y US$240.000 millones al año, lo que representa entre 4 y 10% de los ingresos globales del Impuesto sobre la Renta a empresas.

La OCDE reconoció que los gobiernos avanzan para lograr que sus regímenes tributarios preferenciales cumplan con las normas puestas por la organización y el G20 en el Plan BEPS, para mejorar el marco tributario internacional.

Hacia delante, la OCDE seguirá supervisando la implementación de los compromisos adquiridos por los países adheridos al Marco Inclusivo del BEPS .

Régimen dañino. Francia continúa siendo, desde el 2015, el único régimen fiscal que se ha detectado como dañino por la OCDE, debido a su tasa reducida para las ganancias de capital a largo plazo.

Existen cinco jurisdicciones que cuentan con un régimen potencialmente dañino; es decir, que sus características implican uno o más de los criterios para ser dañino, pero que aún no se ha realizado una evaluación de los efectos económicos para determinar si lo es o no.

Dichas jurisdicciones son Chile, con un régimen preferencial en su plataforma comercial; Georgia con dos regímenes, uno de la compañía internacional financiera y otro en la zona virtual; Seychelles en el negocio de reaseguros, y Jordania con un régimen en las zonas de desarrollo y zonas libres de comercio.