Brasilia. La reforma de pensiones será la prueba "decisiva" de la capacidad de Brasil para controlar su déficit fiscal y evitar el crecimiento insostenible de su ya alta deuda pública, dijo este miércoles la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que proyectó una expansión económica de un 2,2% este año para el gigante sudamericano.

En su encuesta anual de la economía brasileña, la OCDE sostuvo que la racionalización del sistema de seguridad social de Brasil es urgente porque representa un 12% del PIB.

"Alinear las reglas de pensiones de Brasil con las del resto de los países de la OCDE implicaría una pensión mínima más baja que el salario mínimo, con elegibilidad para algunas pensiones prorrateadas por períodos más cortos", dijo la encuesta.

El presidente Michel Temer no logró reunir suficiente apoyo parlamentario para su propuesta de reforma de las pensiones. La votación se pospuso hasta después de las elecciones de octubre y es probable que quede en manos del próximo gobierno.

La OCDE considera que la economía brasileña crecerá un 2,2% este año y un 2,4% en 2019, un pronóstico más bajo para el próximo año que la proyección del gobierno del 3%.

La inflación de Brasil, que está dejando atrás su peor recesión en décadas, subirá a 4,2 este año y el próximo, desde 3,9% en 2017, según estimaciones de la OCDE.

La OCDE dijo que una mayor volatilidad en los mercados financieros relacionada con la normalización de la política monetaria de Estados Unidos también podría presentar riesgos para Brasil, aunque su Banco Central ha manejado episodios de volatilidad en el pasado.