Tokio. La economía de Japón se desacelerará significativamente este año tras el terremoto de marzo y el gobierno necesita redistribuir partidas de gasto para reconstruir las zonas del noreste afectadas y asegurar un crecimiento más rápido el próximo año, dijo la OCDE este jueves.

El Producto Interno Bruto crecería un 0,8% este año, muy por debajo del 1,7% estimado previamente por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, debido al daño causado por el desastre del 11 de marzo.

Luego, la economía se expandiría un 2,3% en el 2012, más que el 1,3% proyectado anteriormente, a medida que la reconstrucción gana velocidad, estimó la OCDE en un informe.

El gasto público para reconstruir la infraestructura dañada es inevitable, pero el gobierno debe mostrar disciplina fiscal y en algún momento tendrá que subir el impuesto a las ventas a un 20% desde el 5% actual, según la OCDE.

"El impacto inmediato del horrendo desastre sería grande y se extendería más allá de las áreas devastadas por el terremoto y el tsunami", señaló el informe.

"Sin embargo, la experiencia de los últimos desastres en Japón y en otros países desarrollados sugiere que el impacto negativo en el corto plazo sobre la producción económica será seguido por un repunte conforme la reconstrucción tome fuerza", agregó.

Japón enfrenta su peor crisis desde la Segunda Guerra Mundial después de que un terremoto de magnitud 9 y un tsunami con olas de hasta 10 metros de alto golpearan la costa noreste del país, dejando 28.000 muertos o desaparecidos y generando filtraciones radioactivas en una planta nuclear.

El gobierno estima sólo el daño material en US$300.000 millones, en lo que sería el desastre natural más costoso de la historia.

El Gobierno presentaría en las próximas semanas al Parlamento un presupuesto extra de 4 billones de yenes (US$48.500 millones) para remover los escombros y construir viviendas temporarias.