Madrid. La economía española crecerá este año a un ritmo del 3,2%, según la nueva previsión de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la cual mejora cuatro décimas su pronóstico para España del pasado mes de julio y, al mismo tiempo, mantiene su expectativa de un crecimiento del 2,3% para 2017 y el 2,2% en 2018.

En su informe semestral publicado el lunes, la OCDE resalta su preocupación por que el gobierno en minoría del jefe del Ejecutivo español, Mariano Rajoy, pueda reducir su capacidad para hacer las reformas que den un impulso a la actividad de forma sostenible.

No obstante, se espera que la economía española continuará en 2017 y 2018 su "fase expansiva, gracias al impulso procedente de la demanda doméstica, aunque el ritmo de crecimiento se ralentizará por el debilitamiento de factores que habían apoyado el consumo, incluyendo los bajos precios del petróleo o las bajadas de impuestos", subraya la OCDE.

Además, indica que la deuda pública española alcanzará este año el 101,3% del Producto Interno Bruto (PIB), subiendo el próximo año hasta el 102,1% y al 102,2% en 2018.

En relación a la evolución del mercado laboral, la OCDE augura que la tasa de desempleo de España bajará en 2016 hasta el 19,6% y al 17,7% un año después, para situarse en el 16,4% en 2018.

Por último, la OCDE puntualiza que, tras el significativo relajamiento fiscal en España en 2015 y 2016, durante los próximos años el respaldo a la economía desde este ámbito será "modesto", con una deuda pública por encima del 100 por ciento y un déficit presupuestario que no cumplirá los objetivos pactados por la Comisión Europea (CE) para 2017 y 2018, lo que deja un "margen limitado para la expansión fiscal", según el organismo.