París, EFE. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) está preparando una red de inspectores fiscales que podrían ayudar a países en desarrollo para combatir la evasión de impuestos y mejorar la recaudación que les permita garantizar recursos para sus políticas públicas.

El estudio de esta iniciativa está financiado por Noruega y por Francia, cuyo ministro del Desarrollo, Pascal Canfin, destacó la dimensión potencial de este dispositivo, en un momento en que las ayudas a los países pobres disminuyen desde el mundo rico a causa de la crisis.

"Se estima que los flujos financieros que escapan a los países del sur por optimización legal o por evasión fiscal son diez veces la cantidad de la ayuda pública al desarrollo en el mundo", destacó Canfin en declaraciones publicadas hoy por "Le Figaro".

La idea es que el dispositivo no se limite a un intercambio de información y de experiencias, sino que responda a las demandas precisas de los países beneficiarios, y para ello se recurriría a inspectores, que podrían ser profesionales ya jubilados.

Se pretende que esté operativo este mismo año aunque el ministro francés reconoció que quedan por resolver diversas cuestiones jurídicas, "en particular el estatuto de la entidad", que podría ser una asociación o una asociación gubernamental, la aplicación del principio de soberanía y la regla fiscal que se tomaría como base.

Canfin, que espera un principio de acuerdo sobre su funcionamiento en las próximas semanas, trabaja en paralelo para que la Unión Europea adopte la directiva sobre la transparencia de las industrias extractivas (petroleras, mineras, gasísticas y forestales).

El propósito es que cada empresa ofrezca en detalle su actividad país por país, lo que "permitirá abrir la caja negra, luchar contra la corrupción y contra la optimización fiscal agresiva" y mejorar la recaudación de impuestos.

La ONU ha fijado en el 17% del Producto Interior Bruto (PIB) el umbral mínimo de impuestos para que un país pueda llevar a cabo políticas públicas dignas.

En la OCDE, la media de sus países miembros es del 33,8% del PIB, y Francia llega al 45%.