Bilbao, EFE. El secretario general de la OCDE, Angel Gurría, ha asegurado que el contexto económico europeo y mundial a medio y largo plazo "deja mucho que desear" debido al bajo rendimiento de los "cilindros" del crecimiento y a legados de la crisis como el alto desempleo.

La intervención de Gurría en el Foro Global España 2014 ha tenido un tono muy cauto debido a la complejidad del actual contexto, con cifras positivas "pero muy, muy modestas", alto desempleo, creciente desigualdad y caída en la confianza en todas las instituciones creadas en los últimos cincuenta años.

Además, "cilindros de crecimiento" como las inversiones y el comercio están "a medio gas", mientras que el crédito está directamente entre el plano y el negativo, y los Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) "en ralentización clara".

Una vez que se han ido agotando los instrumentos para enfrentar estos problemas -política monetaria y fiscal o gasto público- queda, a su juicio, "ir a por lo estructural": innovación, impuestos, infraestructura, o flexibilidad del mercado laboral.

Gurría ha recordado que durante quince años los costes laborales han aumentado más que la productividad, por lo que ahora, para mejorar los salarios, ha de volverse a mejorar este factor.

En el caso de España -ha recordado- ya se está recuperando la productividad, como se demuestra en que haya superávit por cuenta corriente, y en que estén creciendo las exportaciones a pesar de un entorno internacional "muy flojo y muy débil".

Al mismo tiempo se ha podido detener, aunque todavía no haya una inflexión muy clara, el crecimiento del desempleo, sobre todo juvenil.

Además, ha coincido con la opinión expresada previamente por el presidente del BBVA, Francisco González, sobre que en España "seguramente haya una enorme cantidad de trabajo en negro", lo que explicaría que con las actuales cifras de desempleo no haya muchas más tensiones.

Preguntado por las protestas ciudadanas como las que ha habido en Bilbao con motivo de este foro económico y en las que se expresa el rechazo a los recortes que se han realizado, Gurría ha dicho que no deben extrañar, ya que los diplomas con los que creían que tendrían garantizado su puestos de trabajo "ahora no se pueden tapar ni de la lluvia".

Pero al mismo tiempo, ha precisado que países como España no tenían más opción que hacer ajustes ante el déficit existente.

"El mercado estaba a punto de dejar de financiar a España y a Italia", ha advertido el secretario general de la OCDE, quien ha subrayado el peligro que tiene no hacer absolutamente nada para atenuar un riesgo.