La Secretaría de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) publicó este jueves una propuesta para avanzar en las negociaciones internacionales para garantizar que las empresas multinacionales grandes y altamente rentables, incluidas las empresas digitales, paguen impuestos donde sea que tengan actividades importantes para los consumidores y generen sus ganancias.

La nueva propuesta de la OCDE reúne elementos comunes de tres propuestas competitivas de los países miembros, y se basa en el trabajo del Marco Inclusivo OPSD/G20 sobre BEPS (erosión de la base imponible y el traslado de beneficios), que agrupa a 134 países y jurisdicciones en pie de igualdad, para la negociación multilateral de las normas fiscales internacionales.

La propuesta, que ahora está abierta a un proceso de consulta pública, reasignaría algunas ganancias y los correspondientes derechos fiscales a países y jurisdicciones donde las multinacionales tienen sus mercados, informó el organismo en un comunicado.

Además, garantizaría que las multinacionales que realizan negocios importantes en lugares donde no tienen presencia física, sean gravadas en tales jurisdicciones, mediante la creación de nuevas reglas que establezcan, primero, dónde se deben pagar los impuestos, y segundo, sobre qué porción de las ganancias deberían ser gravadas. 

"Estamos haciendo un progreso real para abordar los desafíos fiscales que surgen de la digitalización de la economía y continuar avanzando hacia una solución basada en el consenso para revisar el sistema tributario internacional", dijo el Secretario General de la OCDE, Angel Gurría.

"Estamos haciendo un progreso real para abordar los desafíos fiscales que surgen de la digitalización de la economía y continuar avanzando hacia una solución basada en el consenso para revisar el sistema tributario internacional basado en normas para 2020", dijo el Secretario General de la OCDE, Angel Gurría.

“Este plan reúne elementos comunes de propuestas competitivas existentes, que involucran a más de 130 países, con aportes de gobiernos, empresas, sociedad civil, academia y público en general. Nos acerca a nuestro objetivo final: garantizar que todas las compañías multinacionales paguen su parte justa", añadió.

Si no se llega a un acuerdo para 2020, aumentaría en gran medida el riesgo de que los países actúen unilateralmente, con consecuencias negativas en una economía global ya frágil. "No debemos permitir que eso suceda”, dijo Gurría.

El trabajo tributario del Marco Inclusivo sobre la digitalización de la economía es parte de esfuerzos más amplios para restaurar la estabilidad y la seguridad en el sistema tributario internacional, abordar posibles solapamientos con las normas existentes y mitigar los riesgos de doble imposición.

Más allá de los elementos específicos sobre la reasignación de los derechos fiscales, un segundo pilar del trabajo tiene como objetivo resolver los problemas restantes de BEPS, asegurando un impuesto mínimo sobre la renta de las empresas a las ganancias de las multinacionales. Esto se discutirá en una consulta pública prevista para diciembre de 2019.

El trabajo en curso se presentará en un nuevo Informe Fiscal del Secretario General de la OCDE  durante la próxima reunión de Ministros de Finanzas y Gobernadores del Banco Central del G20 en Washington, del 17 al 18 de octubre.