Santiago. Chile debería registrar un fuerte repunte tras el devastador terremoto que afectó al país a fines de febrero a medida que los esfuerzos de reconstrucción alienten el crecimiento económico durante el segundo semestre, señaló la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).

El quinto terremoto de mayor intensidad registrado en la historia y un posterior maremoto remecieron a Chile el 27 de febrero, causando la muerte de 521 personas. La catástrofe dejó a más de un millón de personas heridas o damnificados y causó daños por US$30.000 millones, según estimaciones del gobierno.

La OCDE señaló que el costo de reconstruir la infraestructura dañada asciende a US$20.000 millones, o alrededor de 10% del producto interno bruto, y añadió que el gobierno está en buena posición para financiar lo que le corresponde de ese monto.

El presidente conservador Sebastián Piñera estima que se requerirán US$8.400 millones para pagar la parte de los daños que le corresponde al gobierno y recientemente anunció una serie de medidas de financiamiento que incluye, entre otras, emisiones de deuda, alzas tributarias, austeridad fiscal y la posible venta de activos fiscales no esenciales.

El país también cuenta con alrededor de US$11.000 millones en un fondo soberano en el extranjero, al cual podría recurrir para ayudar a financiar la reconstrucción.

Menor déficit fiscal. Pese a los costos de reconstrucción de la infraestructura dañada tras el terremoto, el país probablemente reducirá de manera gradual su déficit fiscal en medio de una sólida demanda interna y mayores precios internacionales del cobre.

Chile es el mayor productor mundial del metal rojo, con más de un tercio de la producción del mundo.

Para 2010, la OCDE prevé en su informe económico preliminar que Chile registrará un déficit fiscal equivalente al 1,8% del PIB y al 1,6% del PIB en 2011. El gobierno estima que cuando concluya el mandato de Piñera a inicios de 2014, el presupuesto nuevamente debería alcanzar un punto de equilibrio.

En 2009, en una apuesta por estimular la economía que se estaba contrayendo por la crisis financiera global, el gobierno chileno aumentó significativamente el gasto, por lo que incurrió en un déficit récord equivalente al 4,4% del PIB. En años anteriores, el país había registrado superávits cercanos al 4% o 5%.

La OCDE señala que el banco central, que ha mantenido la tasa de interés en un mínimo récord de 0,5% desde mediados de 2009, debería retirar su fuerte estímulo monetario dentro de poco debido a que los precios al consumidor están subiendo tras el retroceso experimentado en 2009.

"Por lo tanto, el banco central podría comenzar a elevar las tasas para asegurar un regreso gradual a tasas neutrales, ante la suposición de que Chile siga inmune a la volatilidad del mercado financiero observada durante principios de mayo", señala la OCDE en su informe.

Amenazas al crecimiento. En cuanto a los riesgos que enfrenta la economía, la OCDE señala que el crecimiento de la nación sudamericana podría ser menor al anticipado si la recuperación económica global se desacelera o si el impacto del terremoto fuera mayor al esperado.

El banco central espera que el PIB registre una expansión del 4,25%-5,25% en 2010 frente al año anterior, pero algunos analistas estiman que el terremoto podría hacer caer el PIB al extremo inferior de ese rango.

Además, Chile también enfrenta el riesgo de un sobrecalentamiento si las políticas monetaria y fiscal siguen expansivas en medio de una potencial menor producción.

Chile fue invitado a unirse a la OCDE a fines del año pasado y oficialmente ingresó a la organización a comienzos de 2010. Es el segundo miembro latinoamericano de la OCDE después de México.