Las divergencias entre los negociadores de la ronda de Doha de liberalización de los intercambios comerciales siguen siendo considerables, lo que hace difícil la perspectiva de un acuerdo en julio, estimaron este martes países miembros de la OMC.

"La información sobre las recientes bilaterales muestran claramente que las divergencias entre los socios-clave de las negociaciones son muy importantes", explicó el embajador brasileño Roberto Azevedo durante una reunión en la Organización Mundial del Comercio (OMC) en Ginebra.

"Ciertas partes implicadas en las bilaterales consideran incluso que son irreversibles", agregó.

El embajador norteamericano, Michael Punke, abundó: "Claramente las negociaciones no avanzan actualmente a la velocidad que todos querríamos y las divergencias entre los miembros siguen siendo inmensos", señaló.

"Nos encontramos en un punto crítico en el que la ventana de oportunidad subrayada por el G20 se está cerrando", estimó en la misma sintonía el embajador mexicano, Fernando de Matteo.

"O logramos rápidamente una solución para superar las diferencias en el área del acceso al mercado para los productos industriales (Nama), o ya no seremos capaces de concluir la ronda en 2011", insistió.

Los grandes países miembros de la OMC se fijaron a fines de enero, durante una reunión ministerial al margen del Foro de Davos (Suiza), concluir en julio próximo las negociaciones de la ronda de Doha, lanzadas en 2001 y en punto muerto desde hace más de dos años.

Para ello, estimaron que los textos sobre los principales temas de la ronda (agricultura, productos industriales, servicios) tendrían que estar listos antes de fines de abril.

El principal obstáculo que paraliza la negociación son las persistentes diferencias entre los países desarrollados y en desarrollo.