Recientemente, la Organización Mundial del Comercio (OMC) publicó un reporte sobre el comercio mundial del 2014, en el cual se analizan las nuevas tendencias económicas y se reconoce que los países en desarrollo pueden utilizar el comercio como una herramienta, para impulsar su crecimiento y desarrollo.


En el reporte se distinguen cuatro tendencias: el auge de las economías en desarrollo, la integración creciente de la producción mundial a través de las cadenas de suministro, el aumento de los precios de los productos agropecuarios y los recursos naturales, y la interdependencia creciente de la economía mundial.

Los obstáculos para el comercio siguen siendo elementos importantes; aun así, muchos países en desarrollo han experimentado un crecimiento sin precedentes y han logrado integrarse cada vez más a la economía mundial, estableciendo oportunidades relevantes para su desarrollo.

Igualmente, el reporte de la OMC indica que en el proceso de integración de los países en desarrollo a las cadenas globales de valor, que facilita la industrialización y un mayor valor agregado, dentro de estas cadenas de suministro, se genera un mayor crecimiento sostenible.

Sin embargo, a la vez, el mantener esta ventaja competitiva se vuelve más vulnerable, ya que la competencia a escala global puede ser un reto, debido a que se puede perder fácilmente ante los cambios tecnológicos del siglo XXI.

Lo cierto también es que muchos países en desarrollo tienen un largo camino por recorrer para hacer frente a los problemas del desarrollo. No obstante, de acuerdo al reporte, el sistema multilateral de comercio proporciona a los países en desarrollo, y en particular a los países considerados como pequeñas economías y vulnerables, oportunidades únicas para lograrlo.

Es importante señalar que el impresionante crecimiento económico durante los últimos años, que muchos países en desarrollo han registrado, se ha traducido en avances notables en la lucha contra la pobreza. Algunos de estos países en desarrollo son productores y exportadores de productos manufacturados, productores agropecuarios y de servicios comerciales, que han pasado a ocupar lugares destacados en foros internacionales, tales como el G-20.

La información recogida en el reporte proviene de diversas fuentes, como las cuentas nacionales, las estadísticas relativas al empleo, la balanza de pagos, el comercio de servicios y de la inversión extranjera directa (IED), así como de indicadores cuantitativos, que en su mayoría se obtienen de organizaciones internacionales y regionales y de organismos especializados.

La apertura del comercio en los países en desarrollo durante los últimos años, así como la adhesión de China a la OMC, desempeñaron una importante función, que ha cambiado radicalmente la estructura del comercio internacional. Concretamente, en el caso de China, la reducción de las barreras arancelarias, que en promedio pasaron desde el 40% en 1985 a menos del 10% en la actualidad.

Sin embargo, no todos los productos ni todos los países se han podido beneficiar en la misma forma de esas nuevas oportunidades de mercado. Las exportaciones de varios países en desarrollo se concentran en los productos básicos, pero la apertura del comercio, en una amplia diversidad de sectores, ha sido parte fundamental de dicho proceso, debido a que el acceso a los mercados constituye una gran oportunidad para los países en desarrollo.

La publicación de este reporte está disponible en formato electrónico y pronto también se conseguirá en versión impresa. Los datos pueden descargarse del sitio web de la OMC.

Esta publicación ofrece un panorama detallado del comercio mundial hasta fines del 2013, y abarca el comercio de mercancías y servicios, así como el comercio medido en función del valor añadido. Igualmente, hay que citar la publicación sobre los perfiles comerciales, los perfiles arancelarios en el mundo y los perfiles de servicios que proporcionan un análisis preciso y minucioso de la evolución más reciente del comercio global.